Mar. Ago 16th, 2022

El 7 de mayo de 1919 nació en Los Toldos, Buenos Aires, María Eva Duarte. Sin embargo, no fue inscripta con ese apellido, sino con el de su madre, Ibarguren. Es que Evita era hija ilegítima de la puestera Juana Ibarguren y del estanciero y conservador Juan Duarte, que como muchos hombres de su clase y de su tiempo, tenía otra familia “legal, respetable y buen constituida” en Chivilcoy, su pueblo natal. En 1926, éste murió en un accidente automovilístico; la familia quedaba así sin sustento y debió más tarde trasladarse a Junín en busca de oportunidades. Fue ahí donde Eva descubrió su vocación de actriz.

A los 15 años, decidida a triunfar en la actuación decidió probar suerte en la gran ciudad. Era 1935, plena década infame y ola creciente de migrantes internos hacia Buenos Aires. Eva no tardó en intervenir, aunque de forma secundaria, en importantes obras teatrales, y mereció la crítica favorable de algunos medios. Pronto, su presencia en películas, radioteatros y en tapas de revista le permitieron crecer en la dirección soñada.

Pero una tragedia cambiaría su vida para siempre. Era el verano de 1944 cuando un terremoto sacudió San Juan. Fue la peor catástrofe de la historia argentina y dejó siete mil muertos y doce mil heridos. La población, profundamente conmovida se movilizó. Se realizaron colectas y campañas de solidaridad y fue en una de ellas donde Perón y Evita se encontraron para siempre.

Aunque en 1944 el presidente todavía era Pedro Pablo Ramírez, la figura del entonces Secretario de Trabajo, Juan Domingo Perón tomó un protagonismo fundamental luego de la catástrofe. Ramírez, de visita en San Juan, prometió que la ciudad sería reconstruida; y el criterio de quienes llegaron desde Buenos Aires -a más de 1.000 kilómetros del epicentro- chocó, y con fuerza, con los damnificados que habían sobrevivido e intentaban sacar adelante a San Juan.

Y en estos cruces y enfrentamientos fue cuando la figura de Perón cobró más protagonismo aún (su figura venía en alza, su popularidad también crecía y comenzaba a erigirse como un emblema popular). Porque el entonces Secretario de Trabajo dispuso que se creara una oficina especial para recaudar dinero que se vaya a destinar a los sobrevivientes y a las familias de los fallecidos. El anuncio inicial de Perón fue que se destinarían los primeros 200.000 pesos que provendrían de los sueldos de los funcionarios militares del Gobierno de facto que estaba a la cabeza del país por aquel entonces. A ello se sumó ropa, medicamentos y provisiones de todo tipo.

También convocados por Perón, personalidades artísticas y culturales mancomunaron sus esfuerzos y voluntades para ayudar a San Juan. Entre ellos estaban Libertad Lamarque, Niní Marshal, Pepe Arias y Eva Duarte cuya carrera estaba en pleno ascenso. En ese contexto fue que se convocó el 22 de enero de 1944 -una semana después del terremoto- un festival artístico solidario en el Luna Park, y en ese escenario y en esta atmósfera fue que el coronel Aníbal Francisco Imbert presentó a Perón a la actriz, Eva Duarte, el encuentro que marcaría sus vidas.

Este fue el primer capítulo de la historia de amor de Perón y Evita. Y también el de la reconstrucción de San Juan, que luego del terremoto fue prácticamente fundada desde cero. Para mediados de 1945, los fondos de la colecta no se habían repartido. Esto lo aprovechó la oposición en la campaña electoral de 1946 cuando cantaba ‘¿Dónde están, los dineros de San Juan?’. Llegarían a la provincia en forma de subsidios, compensaciones y como créditos para vivienda después de 1946 cuando ya Perón ocupada el cargo de presidente de la Nación.

Este martes, 26 de julio, San Juan homenajeará a Evita, a 70 años de su paso a la inmortalidad. Será a las 12:00 en Plaza Evita, avenida Rawson entre calles Bolivia y Uruguay. Además, habrá un acto en la cede central del Partido Justicialista de calle 25 de Mayo (entre Santiago del Estero y Alem) a las 20:00.

 

fuente: telesol