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La Semana Santa y el mes anterior, durante la celebración de la cuaresma, las pescaderías tienen su temporada alta de ventas, como resultado de las tradiciones católicas. Pero este buen periodo lleva años achicándose, sumado a la caída del consumo general por la crisis, hicieron que este 2024 se acelere la caída que ya venían experimentando. Guillermo Benegas, propietario de la pescadería Gallerano, aseguró que calculan una baja de entre el 20 y el 30% en las ventas de este año. El propietario de una distribuidora mayorista, Teófilo de Belaustegui de El Vasco, coincidió en el diagnóstico y dijo que el piso de la baja es del 25%. Los precios serían un factor más en el mal momento, ya que entre un año y otro el producto más vendido, la merluza, subió un 163%.

Los empresarios coincidieron en la merma del consumo y Benegas agregó que se trata de «una Semana Santa que viene rara», en referencia a la menor cantidad de personas que compraron pescado. Según dijo, el envío de pescado desde el puerto es normal, pero a medida de prevención, decidieron comprar menos incluso para el fin de semana extra largo. «Encargamos menos porque el pescado fresco, que es el que compra la gente, no se puede guardar y si pasa mucho tiempo se pierde», aclaró.

El dueño de Gallerano analizó que la caída tendría que ver con la situación económica general, ya que vienen notando una caída del consumo general. Pero, además, la tendencia de menos sanjuaninos comiendo esta tradicional carne durante las fiestas lleva «varios años», aunque en esta ocasión se profundizó con una venta mucho menor a la de otros momentos. El precio también subió, aunque por debajo de la inflación que fue del 276% interanual en febrero. El filet de merluza cuesta un 190% más que en 2023 y este año no habrá acuerdo de precios. Este producto representa el 80% de las ventas de las pescaderías y hoy en día se vende en 5.100 pesos y hace un año el mismo corte se vendía a 1.750 pesos.

De Belaustegui es el propietario de El Vasco, que si bien antes vendía al público, hoy en día es una distribuidora de pescado al por mayor, enfocada en comercios menores o empresas del rubro gastronómico. El empresario confirmó que también en este rubro notaron una baja generalizada en la compra, definió la venta «flojas», con respecto a otros años. «La gente está esperando a último momento para hacer la compra y lleva lo justo, en otros momentos llevaban y guardaban», relató. Esto, dijo, acompaña la misma tendencia en otros rubros, ya que en su empresa también vende carne vacuna, por lo que dijo que puede estar relacional con la caída del consumo general.

Según Benegas, el precio sigue estando por debajo de la carne y eso ayuda, pero a la vez, el consumo de pescado está muy vinculado a los estacional. En su local venden otras promociones para estas fechas, como un surtido para hacer paella, plato que sigue siendo «más barato que comer un asado». Pero la preocupación de estos empresarios es que durante estas semanas tienen el pico de ventas del año. «El mes después se cae muchísimo la compra de pescado, porque hay personas que sólo lo consumen ahora», detalló. Esto podría implicar un duro golpe para el sector.

Paella
2.500 
 pesos por persona cuesta el combo para paella que lleva mejillones, calamares y otros productos de mar.

Rabas
9.900 
 pesos vale el kilo de calamares para este acompañamiento. La alternativa económica serían cornalitos a 2.500 el kilo.

Merluza
5.100
  pesos cuesta el kilo de filet de merluza, el producto más vendido, o 2.700 la merluza limpia que es la variante económica.

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