Vie. Jul 30th, 2021

Destacado artista de la «vieja guardia» sanjuanina, estaba en Córdoba, donde se radicó. Vino algunas veces de visita y aprovechó para desgranar una que otra joya folclórica.

Fue sin dudas uno de los grandes valores del tango y sobre todo del folclore regional, con trascendencia nacional. Y por eso el ambiente musical llora a Carlos «Pocho» Peralta, el intérprete «de auténtica estirpe cuyana» que falleció ayer miércoles, por complicaciones originadas por el covid, según trascendió sin más detalles. Músico y cantante, estaba en Córdoba, donde se radicó hace varios años después de haber hecho roncha desde su provincia natal, abordando con su virtuosismo y sensibilidad complejas estructuras musicales, ya fuera como solista o con sus pares, pero especialmente con dos combinados que trascendieron fronteras, que fueron escuela para las nuevas generaciones y que afortunadamente dejaron varios registros sonoros para la posteridad. Uno es el dúo Sisterna-Peralta, que armó en los ’70 con otro caucetero, su amigo Alfredo Humberto Sisterna Torres (fallecido en 2011), que a mediados de aquella década grabó su primer disco para el sello Diapasón (acompañado por «El Negro» Villavicencio, Enrique Barboza y Pedrito Gómez). Un «boom nacional» que recibió dos Discos de Oro y lo convirtió en el único combo sanjuanino en lograr esa hazaña en la historia del folclore local. Sería ese el primero de cinco larga duración que hicieron durante su exitosa trayectoria, que duró algo más de un lustro hasta que Peralta se mudó a «La Docta», aún disfrutando de las mieles del éxito.

«La música nuestra estaba muy caída y nosotros, con buenas guitarras y buenas voces, alegramos la tonada haciéndola más rítmica y colocándola en el lugar que merecía estar», supo explicar alguna vez a DIARIO DE CUYO Alfredo Sisterna, que volvió a reunirse con Pocho para el homenaje que se realizó en el 2001 en el Auditorio Ing. Juan Victoria; y en 2003, en el tributo que les rindió Guitarras del mundo -organizado por UPCN- en su pago chico, Caucete.

Y la otra formación, no menos trascendente, Los Caballeros de la guitarra -lanzada por Villavicencio (primera guitarra) y Enrique Barrera (segunda guitarra)- donde marcó el ritmo al compás de su guitarrón, compartiendo también con Norberto Pereyra (tercera guitarra). Catedral de la guitarra en la que aún hoy abrevan quienes los sucedieron.

«Un extraordinario artista y una gran persona. Lo tengo presente desde mi infancia, cuando en ocasiones llegaron a mi casa con Sisterna, mi padrino Villavicencio, el maestro Barrera y Pedrito Gómez. Y cuando comencé en este andar, tener la dicha de presentarlo y de recibir tantos consejos y elogios que venían de su corazón», lo recordó Jorge Pascual Recabarren, uno de los que se hizo eco de la sentida despedida al músico que, como dicen en el ambiente, «se fue de gira» para hacer vibrar de nuevo el folclore cuyano en otro plano, junto a aquellos otros grandes que partieron antes que él.

Con “el Negro Villa” en Dos guitarras argentinas. Y junto a Barrera y Villavicencio,
con quienes también hizo milongas.
ELLOS DICEN

Claudio Rojas – Cantautor

«Escuché algunas grabaciones que hizo junto a Alfredo Sisterna… con el recordado Dúo Sisterna Peralta. Sé que siempre ha sido considerado un gran referente de la música cuyana y que era un tipo muy querido. En 1975 fue uno de los músicos acompañantes que grabaron para el disco del Dúo Pelaytay Rojas (el dúo que tenía mi viejo Esteban junto a Oscar Pelaytay) él grabó tocando el guitarrón, junto a Ernesto Villavicencio, Enrique Barrera y Raúl Rubilar. Con mi viejo tuvieron muy buena relación… se querían mucho y cada tanto se hablaban por teléfono cuando él vivía en Córdoba».

Claudio Videla – Cantante

«Ha sido muy representativo en su época, Pocho llevó a lo más alto al folklore cuyano. Nos criamos con su influencia, porque él estuvo en nuestra casa, con Noemí éramos muy chicos pero, lo poco que recuerdo, estaba siempre en el Patio de los Videla. En los cumpleaños de mi viejo, el Dúo Sisterna Peralta dio muchas serenatas. Nos sentimos apenados porque es una pérdida grande para la región cuyana, sumando también la pérdida del Sapo Mendoza, Ricardo Ortiz y ahora Pocho. Con mi hermana, aprendimos a amar a la música cuyana gracias a todos ellos. Estas dos semanas fueron terribles para los cuyanos. Fue un gran cantor, un guitarrista completo. Como dúo o como solista ha sido uno de los cuyanos más completos».

Mario Zaguirre – Cantautor

«Él fue uno de los primeros músicos sanjuaninos en introducir el guitarrón de la mano del Negro Villa. Por ver al guitarrón, un instrumento que servía de acompañamiento a nada menos que a Alfredo Zitarrosa, Pocho logró traerlo y lo encargó a uno de los fabricantes locales que le hiciera uno y se lo afinara. Así que desde entonces Pocho pasó a ser el ritmo de Los Caballeros de la Guitarra con guitarrón y fueron en 1978 artistas revelación de Cosquín. Después, como Dúo Sisterna Peralta, significó mucho para la cultura provincial, porque compitió sanamente en su momento con Mínguez-Barboza. Lamento que se haya sido uno más que le tocó partir por este terrible virus».

Rolando García Gómez – Guitarrista

«Tuve una gran amistad y una gran relación profesional. Pudimos hacer un disco recopilatorio y un concierto en el Auditorio Victoria hace muchos años. Tuvimos la posibilidad de ir hasta Islas Canarias, porque su material gustaba mucho. Un tipo buena gente y extremadamente profesional. Es una pena que se haya ido y una deuda más que tenemos con otro artista de tantos que no tuvieron un reconocimiento en vida como se merecía. Su aporte marcó un quiebre musical para San Juan. Esa calidad de voz que tenía se va a extrañar con el tiempo sin duda».

Goku Illanes – Músico

‘Conocí a Pocho y tuve la suerte de tocar en dos oportunidades en él Viejo Cervantes, por invitación de Rolando que era su amigo. Creo que ha sido uno de los mejores cantores que tuvo la provincia. Si bien, residía en Córdoba con el grupo Los Patricios, era un artista íntegro. Tenía una derecha para tocar muy bien la guitarra. También su voz muy fina y una amplia elección de repertorio. Pero además, mantenía una apertura a música latinoamericana. Una de las versiones que me gustaba mucho escuchar era ‘A mis amigos’ de Alberto Córtez. Fue notable e hizo trascender la música sanjuanina en el país’.

Mario Aldeco – Músico

‘Como Hermanos Aldeco, Nicolás y yo, tuvimos la dicha de haberlo conocido en 1985. Él grabó con nosotros nuestro primer disco. Sentimos mucho dolor por su partida, porque compartimos una amistad muy bonita, era como parte de la familia. Gracias a él, todos empezamos a usar el guitarrón. El ritmo que marcaba era perfecto. Cuando tocaba, era toda una orquesta rítmica. Acompañó a Antonio Tarrago Ros, tocó muchos años con él. Aprendió los sonidos del folklore argentino. Con el Dúo Sisterna-Peralta, la música cuyana ganó por primera vez el Disco de Oro. Inculqué mucho a mi hija, que en el camino de la cuyanía, el Dúo Sisterna-Peralta marcó historia y fue lo mejor que dio el folklore sanjuanino’.

Pelufo Barboza – Cantante y guitarrista

‘Comenzaron antes que nosotros. Los admiramos mucho, porque con Los Caballeros de la Guitarra y después con el Dúo Sisterna-Peralta, fueron lo mejor de Cuyo. Fueron protagonistas de los mejores festivales de San Juan, Mendoza y San Luis. Nos juntamos mucho en los escenarios y acompañó a grandes del folklore con su guitarra. Queda el gran recuerdo de Pocho, lamento esta noticia’.

Ernesto Villavicencio (h) – Músico

‘Un gran cultor de nuestra música cuyana. Cuando Los Caballeros de la Guitarra viajaron a Uruguay, el papi y Pocho conocieron a Zitarrosa. El papi averiguó cómo afinar el guitarrón que los músicos de Zitarrosa manejaban. Cuando regresaron, el Pocho se hizo cargo del ritmo y eso le dio amplitud sonora, a la primera y segunda guitarra; con el guitarrón que hacía de bajo y sonaba más grave. Lo conocí, fue un gran cantor y como Sisterna-Peralta por los años ’70 fue un conjunto a la altura de Los Nocheros. Grabaron 6 Long Play, ganando discos de platino para el sello Diapasón. Rescato su virtud nata como cantor e intérprete, le daba un ritmo perfecto que lo hacia un tiempista impresionante. Es pérdida terrible. Qué pena este Covid se lleve a tantos artistas brillantes como Pocho’.

Diario de Cuyo