La frágil tregua entre el gremio de colectiveros y las empresas de transporte de la provincia se rompió esta anoche. La reunión celebrada en pleno centro sanjuanino culminó sin acuerdo, dejando a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en estado de alerta y con la amenaza concreta de un paro de actividades que podría paralizar el servicio por 24 o incluso 72 horas. La decisión final se tomará este mediodía, pero el ultimátum ya está sobre la mesa.

El secretario general, Marcelo Maldonado, fue el encargado de comunicar el tenso desenlace a los trabajadores. Con un discurso encendido, el dirigente dejó en claro que se agotó la paciencia. “No había posibilidad de hablar de ningún tipo de acuerdo”, sentenció Maldonado, explicando que el corazón del conflicto está en la negativa de las empresas a pagar la escala salarial vigente de abril este próximo jueves, fecha en que deben abonarse los salarios.

Los empresarios justificaron su posición en la «insuficiencia de asistencia por parte del Estado», argumentando que sin subsidios nacionales no pueden afrontar los costos. Sin embargo, Maldonado calificó de inaceptable la postura patronal y detalló que la deuda no es menor: exigen el pago inmediato del día de paro descontado, las diferencias salariales de enero y febrero, los viáticos adeudados y una suma extraordinaria de 100.000 pesos correspondiente a enero. “Todo en el mismo momento, ya no hay posibilidades de consensuar otra cosa”, advirtió.

La dureza del mensaje gremial fue acompañada por un anuncio institucional: a primera hora de mañana se realizó una presentación formal ante el Ministerio de Trabajo de la Nación. Maldonado subrayó que la medida de fuerza más probable es un quite de colaboración a partir de las cero horas del viernes, aunque eso se definirá antes del mediodía. “Saldremos a reclamar de una vez por todas. Si tenemos que estar un día, estaremos un día; si tenemos que estar tres, estaremos tres, muchachos, pero que de una vez por todas se termine”, arengó el dirigente ante los trabajadores.

Mientras los delegados discutían las propuestas adentro en el edificio de calle 9 de Julio, afuera se vivió una vigilia espontánea. Decenas de trabajadores se autoconvocaron para respaldar a sus representantes. La tensión escaló al punto tal que los propios empresarios solicitaron la presencia policial, con el objetivo de garantizar la circulación en la arteria céntrica y prevenir incidentes durante la acalorada espera.

Consciente del desgaste que genera una medida de fuerza, Maldonado intentó despejar suspicacias políticas. “Acá no estamos en campaña, nosotros no estamos en campaña todavía. No nos gusta el paro por el paro, lo que queremos es que ustedes cobren”, aclaró, visiblemente molesto. «Nos cansamos de que nos puteen gratis; nosotros hemos puesto la cabeza y pagado el costo político», descargó. Fiel a su estilo, prometió «salir a quemar naves hasta tener solución», asegurando que la conducción absorberá las consecuencias.

Con un llamado a la unidad, el líder sindical convocó a todos los choferes a sesión permanente en la sede gremial a partir de mañana. “Todos convocados y con permiso hasta que esto se solucione”, ordenó. Aunque aún es incierto el impacto que un paro total tendría en la provincia, los delegados insisten en que la situación es insostenible y responsabilizan directamente a los empresarios por la falta de respuestas. La moneda está en el aire y San Juan se prepara para quedarse sin transporte publico, sino se da solución a la problemática salarial de los trabajadores.

POR IVAN PALACIO