El Gobierno de San Juan reactivó el proceso administrativo y de participación ciudadana para la transformación de la Ruta Nacional 20, clave para la conectividad y el desarrollo productivo de la provincia. La Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a solicitud de la Dirección Provincial de Vialidad, reabrió la convocatoria a la Audiencia Pública obligatoria para debatir el impacto ambiental de este megaproyecto, que conectará la Ciudad de San Juan con Caucete.

La audiencia se llevará a cabo el próximo lunes 14 de septiembre a las 10:00 horas. El lugar elegido para el encuentro es el Salón de Usos Múltiples (SUM) de la Escuela Dr. Luis Agote, ubicada en el kilómetro 16 de la Ruta Nacional 20, en la localidad de Las Chacritas, departamento de 9 de Julio.

La convocatoria está dirigida a personas físicas, jurídicas, públicas o privadas, así como a organizaciones no gubernamentales interesadas en la preservación del medio ambiente o potencialmente afectadas por la obra. El objetivo primordial de este encuentro es presentar el Estudio de Impacto Ambiental y Social para obtener la Declaración de Impacto Ambiental (D.I.A.) (expediente N.° 1300-2127-2026), un requisito indispensable exigido tanto por la legislación local vigente como por el organismo financiador del proyecto.

Esta histórica obra vial había iniciado su camino administrativo el pasado 11 de agosto, cuando el Gobierno provincial anunció el primer llamado a consulta pública, originalmente programado para el lunes 24 de agosto. Sin embargo, de manera sorpresiva y sin detallar motivos técnicos en el comunicado oficial, la Dirección Provincial de Vialidad notificó la suspensión y postergación del encuentro «hasta nuevo aviso», dejando la fecha abierta. Con esta nueva publicación, se normaliza el cronograma y se da certeza a los vecinos de Caucete, Santa Lucía y 9 de Julio sobre cuándo podrán conocer los planes de mitigación y proponer modificaciones.

En qué consiste la megaobra de la Ruta 20

El proyecto contempla una intervención profunda sobre un tramo de 24,5 kilómetros que va desde la Avenida de Circunvalación de la Ciudad de San Juan hasta el acceso noroeste de Caucete. Actualmente, este corredor funciona con solo un carril por sentido y se encuentra al borde de la saturación vial.

Los trabajos principales incluyen:

  • Duplicación de la calzada actual para dividir los sentidos de tránsito y agilizar la circulación.
  • Construcción de calles colectoras pavimentadas para separar el tránsito local del de alta velocidad.
  • Instalación de paradas de colectivo seguras y veredas peatonales en las zonas urbanas del trayecto.
  • Un nuevo puente de 210 metros de longitud sobre el río San Juan, que se sumará a las estructuras existentes.
  • Reconfiguración de nudos de tránsito complejos, destacándose el cruce entre la Ruta Nacional 40 y la Avenida de Circunvalación.

Financiamiento, plazos y los desafíos geológicos

La obra cuenta con un presupuesto total de 178 millones de dólares, financiados a través de recursos de capital ordinario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El plazo establecido para la ejecución y el desembolso de los fondos es de cinco años.

Dadas las características de la provincia, el proyecto fue clasificado bajo un «riesgo global alto» en términos ambientales y sociales. No obstante, las autoridades aclaran que esto no se debe a impactos negativos irreversibles, sino a la extrema sismicidad de la región de San Juan y a la susceptibilidad de los suelos de la zona a sufrir licuefacción (volverse fluidos durante un terremoto). Debido a esto, los diseños de ingeniería del nuevo puente y de las calzadas exigirán rigurosas normas de sismorresistencia para garantizar la seguridad estructural de la ruta.

Beneficios para miles de sanjuaninos
Una vez finalizada, la duplicación del carril y las mejoras integrales del Acceso Este traerán beneficios sustanciales para la región. Se estima que la obra favorecerá de manera directa a 60.000 conductores diarios que circulan por la zona y mejorará la seguridad y conectividad de forma indirecta de unas 110.000 personas que viven en su área de influencia. Entre las ventajas destacadas se encuentran una reducción drástica en la tasa de accidentes de tránsito, menores tiempos de viaje y una reducción neta en las emisiones de gases de efecto invernadero gracias a la eliminación de los embotellamientos diario.