Las provincias más involucradas en glaciares
De las dos modificaciones principales, las que más pedían desde San Juan era la posibilidad de que las provincias tuvieran un rol más activo y mayor autonomía en la aplicación. Esto fue incorporado en la modificación que tiene media sanción.
La ley desde su origen prevé la creación del Inventario Nacional de Glaciares, donde se incorpora la información de geoformas y también de zonas periglaciares. En el nuevo texto esto sigue vigente, pero agregaron que en su interior están “las geoformas periglaciales en el territorio nacional que actúen como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua” y que las provincias trabajarán junto con el IANIGLA para su actualización. La protección automática no cambia: todas las geoformas que se encuentren en el inventario seguirán siendo cuidadas por la ley. Lo que puede cambiar si se aprueba la modificación es que si se prueba a través de estudios técnicos y científicos que una zona que estaba en el inventario no aporta agua de forma significativa esta se podrá quitar. Pero además, los técnicos locales podrán participar de este proceso.Esto no contempla que se retiren geoformas como glaciares descubiertos o cubiertos, que tienen un gran porcentaje de agua o que son prácticamente todo hielo. Sí podría ser aplicable a otros cuerpos como los glaciares de escombro, que son un su mayoría roca y pueden o no contener agua en su interior y zonas de permafrost, que es lo más común en el ambiente periglacial.
Esta incorporación es algo reclamaban a nivel local, en especial teniendo en cuenta que San Juan tiene experiencia en el trabajo de investigar estas geoformas con su propia ley de protección de glaciares. De esta manera los equipos locales investigaron geoformas que estaban cerca de proyectos mineros y en al menos un caso descubrieron que ya no aportaba agua y pidieron retirarlo del inventario.
Primer paso para el cambio esperado a nivel local
Desde el gobierno actual de Marcelo Orrego este era el cambio que más pedían, en especial porque la lectura local es que son las provincias, al ser dueñas de los recursos naturales, las que deben tener un rol decisivo.
Juan Pablo Perea, ministro de Minería, fue uno de los que habló a favor de hacer cambios y dijo que la ley debe “proteger las reservas activas de agua, o sea los glaciares que tienen función hídrica relevante”. Esta visión de conservar las zonas y geoformas que tienen un rol en el ciclo del agua es uno de los cambios centrales en el proyecto aprobado en el Senado.
En la misma línea opinaron funcionarios del gobierno, pero también desde las empresas mineras. Uno de los voceros en este sentido fue el CEO de Glencore, en una entrevista, Martín Pérez de Solay dijo que este era un cambio deseable.
Desde la Cámara Minera de San Juan, el actual presidente Iván Grgic dijo cuando se empezó a trabajar el proyecto que fue “una novedad que recibimos con satisfacción”. También señaló que San Juan contaba con los recursos y el personal capacitado para llevar adelante los estudios para definir si un glaciar tiene o no relevancia hídrica.
En la misma línea se expresaron desde GEMERA, la cámara que agrupa a las empresas exploradoras, las dos cámaras de proveedores CASEMI y CAPRIMSA y referentes industriales, de la construcción y otras áreas de la economía de San Juan.