Rony Vargas, una de las voces más reconocidas de la radio argentina, cerró este domingo una etapa al dejar la conducción habitual de los domingos de Cadena 3, aunque continuará vinculado a la emisora con participaciones especiales y nuevos proyectos. Detrás de esa despedida hay una historia que comenzó en San Juan y que, con más de seis décadas frente al micrófono, lo convirtió en una referencia de la comunicación nacional.
José Gregorio Vargas, conocido popularmente como Rony Vargas, nació el 6 de julio de 1944 en Caucete. Hijo de María Juana Bertucci y José Ciberio Vargas, vinculado a la industria vitivinícola, pasó sus primeros años en su departamento natal, donde se formó en la Escuela Normal Manuel Belgrano.
Antes de dedicarse de lleno a la radio, estudió enología y cursó la carrera de Derecho en la Universidad Católica, pero el destino lo llevó hacia otro camino. Su primer acercamiento al medio llegó de manera casual, acompañado por su abuela Anita, una inmigrante italiana que tenía una heladería y viajaba a la ciudad para comprar insumos. En esas esperas, Rony comenzó a frecuentar los estudios de radio y a descubrir su vocación.
Su formación tuvo lugar en LV1 Radio Colón, donde aprendió junto a referentes como Francisco Bustelo Graffigna y compartió años de trabajo con Mario Pereyra. Ambos construyeron una dupla reconocida en San Juan durante aproximadamente dos décadas, con propuestas que acercaron la radio a la comunidad.
Durante esa etapa también trabajó en Canal 8 y fue docente en una escuela de Divisadero, departamento Sarmiento, donde una plaza lleva su nombre como reconocimiento a su trayectoria.
De San Juan a convertirse en una voz federal
En 1985, Rony Vargas dejó San Juan para instalarse en Córdoba junto a Mario Pereyra. Allí ingresaron a LV3 Radio Córdoba, emisora que con el tiempo se transformaría en Cadena 3, y lograron consolidarse con un estilo cercano, popular y marcado por el contacto permanente con los oyentes.
Uno de sus grandes sellos fue “Viva la Radio”, programa que se convirtió en un clásico de la radiofonía argentina. A comienzos de la década de 1990, Vargas y Pereyra adquirieron una participación en la emisora junto a empresarios como Gustavo Defilippi y Eduardo Lalo Bischof, impulsando el crecimiento de una radio con presencia federal.
Con los años, Cadena 3 amplió su alcance y llegó a distintas provincias del país, consolidándose como uno de los medios más importantes de Argentina.
Una despedida, pero no un adiós
En su último programa de domingo, Vargas agradeció a los oyentes por la confianza construida durante tantos años. “Nos abren las puertas de sus hogares, nos regalan su confianza y nos permiten acompañarlos. Les debemos respeto, compromiso y estar a la altura de este vínculo construido durante tantos años”, expresó.
También fue quien presentó a Chema Forte como su sucesor en la franja dominical. El periodista estará al frente del nuevo ciclo “Amamos los Domingos”.
Aunque deja la conducción fija de los domingos, Rony seguirá formando parte de Cadena 3 con participaciones especiales, proyectos de radioteatro y aportando su experiencia a los contenidos de la emisora.
“Lo tomo con el desafío de hacer todos los días una cosa nueva, contribuye a que me sienta joven. El micrófono es un vicio, es la descarga cotidiana de lo que pienso y sueño, es trasladar los sueños que tengo para el futuro a un programa de radio, es el vínculo perfecto con el oyente”, definió alguna vez sobre su relación con la radio.
La historia de Rony Vargas, el sanjuanino que apostó por el federalismo y que hizo de su voz un puente con millones de oyentes, continúa escribiéndose.