Una violenta batalla campal sacudió el barrio Pie de Palo, donde los Torres y Blanco se enfrentaron a la familia Pereira durante varias horas. El conflicto, que tuvo su epicentro en las inmediaciones de la Manzana I, obligó a un masivo despliegue de fuerzas de seguridad que incluyó la participación de efectivos de Infantería y del Grupo de Apoyo Motorizado (GAM).
La situación escaló rápidamente y la primera respuesta policial resultó insuficiente para contener los disturbios. Al llegar al lugar, los uniformados fueron recibidos con una lluvia de piedras que provocó la rotura del parabrisas de un patrullero, el cual sufrió importantes daños materiales.

Durante los incidentes, un efectivo policial resultó herido tras recibir un impacto de piedra en el abdomen. A pesar de la lesión, el operativo continuó sin interrupciones hasta que las fuerzas de seguridad lograron retomar el control de la zona y disipar el enfrentamiento.
Finalmente, la Policía logró reducir la situación y procedió a la detención de varios de los presuntos involucrados. Los aprehendidos quedaron a disposición de la Justicia, mientras avanza la investigación para determinar con precisión las responsabilidades de cada uno de los participantes en los graves disturbios.