Un grupo significativo de empleados municipales de Caucete rompió con las cúpulas gremiales y exige respuestas salariales directas a la jefa comunal, en medio de un clima de incertidumbre y denuncias de manipulación política.
Un importante colectivo de trabajadores municipales autoconvocados ha manifestado su malestar contra los sindicatos que los representan y contra la intendenta Romina Rosas, a quien acusan de mantener una “convivencia muy activa” que, según denuncian, deja de lado la verdadera representación de los empleados. El grupo busca que sus reclamos salariales sean escuchados directamente, separándose de las cúpulas gremiales del Municipio de Caucete.
Desde diciembre de 2025, el personal municipal se encuentra sumido en una profunda incertidumbre debido a promesas de pago que no tienen fecha cierta y a la realización de asambleas patronales avaladas por los representantes de los sindicatos SUOEM y UPCN dentro de la comuna. Fuentes del grupo autoconvocado señalaron a este medio que es evidente la injerencia de operadores políticos que buscan desarticular los reclamos legítimos de los trabajadores.

La disconformidad central, según expresan los empleados, radica en la ausencia total de negociaciones paritarias serias. “En su lugar, nos enfrentamos a una gestión autoritaria donde la titular del Ejecutivo impone unilateralmente modalidades de pago según su conveniencia, utilizando los anuncios salariales como una plataforma de ataque político”, denunciaron los autoconvocados.
Asimismo, los trabajadores advirtieron sobre el uso sistemático de los empleados como “rehenes” en las disputas políticas con el Concejo Deliberante. Señalaron que son obligados a asistir a las interpelaciones bajo presión, y calificaron como inadmisible que la imposibilidad de pago se excuse en la labor legislativa de la oposición para evadir responsabilidades administrativas.
Finalmente, la planta municipal, agotada por lo que consideran un “manoseo” y la vulneración de sus derechos, exige el cese inmediato de estas prácticas y el pago de sus haberes en tiempo y forma, tal como lo establece la ley vigente. El reclamo crece mientras se profundiza la grieta entre los autoconvocados, los gremios tradicionales y el Ejecutivo local.
POR IVAN PALACIO