Para Andrea Ortiz, su moto 110cc adaptada no es solo un vehículo; es su independencia. Gracias a un subsidio del Ministerio de Desarrollo Humano, logró obtener este transporte que le permitió criar a sus hijos y realizar las tareas del hogar sin que su discapacidad fuera un límite. Sin embargo, esa libertad en la actualidad está truncada.

Hace tres años, Andrea llevó la unidad a un taller en Caucete. «Saqué un préstamo con mucho sacrificio y le entregué la mitad del dinero. El mecánico me dijo que en dos semanas estaría lista, pero me tuvo a las vueltas durante tres años», relató angustiada. Ante la falta de respuestas, su familia decidió retirar la moto por la fuerza, encontrándose con un escenario desolador.

Andrea aseguró que la moto fue entregada en condiciones. “Me la devolvió sin el asiento adaptado esencial para su uso y sin las llaves”, explicó Andrea. A pesar del tiempo transcurrido y del dinero entregado, el mecánico no reconoció el daño ni devolvió el adelanto.

Actualmente, la situación económica de la familia es ajustada. Andrea percibe una pensión por discapacidad, mientras que su esposo trabaja como contratado en el municipio de Caucete y realiza changas de jardinería. Este contexto les impide costear una nueva reparación para recuperar la movilidad que el tallerista le arrebató.

Campaña solidaria

Con la esperanza de volver a ser independiente, Andrea apeló a la solidaridad de los sanjuaninos. «Cualquier ayuda, aunque sean 500 pesos, me sirve para volver a poner mi moto en condiciones», señaló.

Para quienes deseen colaborar con la causa de Andrea y ayudarla a recuperar su herramienta de movilidad, pueden realizar una transferencia al siguiente dato de cuenta: Alias de colaboración: 77.ariel

fuente: canal 13