Dom. Nov 27th, 2022

Desde hoy San Juan contará con un protocolo que salda una deuda más que importante para un sector muy vulnerable de la población, como son los niños, niñas y adolescentes. Gracias a un trabajo coordinado entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial se brindará apoyo y contención en casos contra la integridad sexual en menores.

Se trata del protocolo “Ángel Guardián”. Según adelantaron en Estación Claridad, es la primera vez que se juntan dos poderes del Estado para trabajar de manera coordinada en un plan de atención contención de niños, niñas y adolescentes que sufrieron distintos tipos de abuso sexual. El objetivo es brindar atención integral que se pueda sostener en el tiempo luego de sucedido el episodio en el que la víctima es un menor de edad.

El abordaje será de manera articulada entre distintos organismos del estado ejecutivo y judicial. Forman parte el Ministerio de Salud, Ministerio de Desarrollo Humano, Secretaría de Seguridad, Ministerio de Educación entre otras órbitas del ejecutivo. Del lado del Poder Judicial estará el Ministerio Público Fiscal, que bajo su órbita tiene el Centro ANIVI, el centro judicial de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes que podrían ser víctimas o testigos de abusos sexuales.

Esta acción entre los organismos del Estado provincial es más que importante teniendo en cuenta la cantidad de casos que se abordan en la justicia. A principio de año, la ayudante fiscal Paula Arredondo de la UFI ANIVI señaló a Tiempo de San Juan que durante el 2021 recibieron un total de 570 denuncias, de las cuales el 90% tuvo como acusado a un familiar de las víctimas.

Los números son más que preocupantes. De todos los abusos sexuales que se producen en perjuicio de menores sanjuaninos, desde ANIVI concluyeron que entre el 70% y 80% son abusos simples, mientras que la porción restante -considerablemente menor- se trata de abusos sexuales con acceso carnal. Esto quiere decir que la mayoría de los casos son tocamientos y no basta con una pericia física para ponerlos en evidencia.

Brindar una respuesta judicial rápida y la contención de los menores que son víctimas durante el proceso es fundamental, pero con “Ángel Guardián” lo que se busca es que la ayuda y contención siga posterior a la resolución judicial, debido a los traumas y perjuicios que genera ser víctima de un delito sexual.

 

fuente: tiempo de san juan