Sáb. May 15th, 2021

Los días en casa sin poder salir son complicados de sobrellevar para los adultos dado que nuestra cotidianeidad queda restringida al ámbito del hogar. Para los niños el cambio que esto representa suele ser aún más difícil de manejar ya que la situación de encierro por un periodo de tiempo prolongado puede generar en ellos la aparición ansiedad, irritabilidad y desorganización. Para evitar que esto suceda y ayudar a que los días transcurran en un clima de calma y orden es fundamental para nosotros como adultos tener en cuenta una palabra que resulta casi mágica: rutina.

Los papás y mamás tienen que intentar respetar lo mejor posible las rutinas diarias que los chicos tenían antes de que todo esto sucediera. ¿Por qué? Porque mantener las actividades y horarios ayuda a que los niños puedan adaptarse sin problemas a la nueva situación que atraviesan, pudiendo mantener su equilibrio emocional. Tenemos que pensar que las rutinas son para los niños tan importantes como lo son las paredes para una casa, ya que dan sensación de seguridad, confianza y orden.

Tips a tener en cuenta para mantener rutinas:

  • Respetar los horarios de las comidas, de descanso y de tareas de higiene personal.
  • Mantener los tiempos de juego y de ejercicio físico lo más similares de cómo estaban acostumbrados. Por ejemplo: si martes y jueves los niños salían a hacer un deporte, conservar ese ritmo adaptando las actividades a lo que pueda hacerse en casa.
  • Evitar andar todo el día en pijama. Se puede usar ropa cómoda y recordar peinarse y asearse.
  • Entre todo ayudar a tener el hogar en orden, eso ayudará a sentirse bien y evitará la sensación de caos.
  • Escuchar más tiempo música que noticieros.
  • Hacer planes para cuando todo esto pase, escribirlos en una pizarra o papel que esté a la vista de todos. Hacer eso ayudará a enfrentar la incertidumbre de cuánto tiempo más habrá que estar en casa.
  • Tratar de tener distintas rutinas entre los días de semana y los fines de semana a través de pequeños detalles. Por ejemplo: sábados y domingos despertarse más tarde o desayunar en la cama. Pensar actividades para que los 7 días de la semana no sean iguales unos que otros.

Aunque este último punto parezca obvio, es una diferenciación que se vuelve muy necesaria cuando tanto los niños como los adultos pasan varias semanas en aislamiento, ya que la situación de encierro sin rutinas claras puede hacer que se pierda la noción del tiempo y que los días se vuelvan muy monótonos, pudiendo aparecer alteraciones del sueño, estrés o irritabilidad a través de berrinches frecuentes.

Dos dinámicas sencillas con las que se puede contribuir a generar esperanza en los niños en medio de una crisis:

  • En un cuaderno crear un álbum familiar de momentos felices en los que se puede alternar fotos con frases, canciones o textos con la descripción del momento que se quieren recordar. Esto contribuye a que la atención de los niños se focalice en el lado positivo de las cosas y fomenta la creatividad y la imaginación.
  • Crear historias para representar luego en mini obras de teatro caseras y filmarlas para verlas luego. Seguramente verse los hará reír, y ese es el efecto deseado. La risa genera que el ambiente familiar se vuelva un clima armónico y disfrutable, por eso es bueno generar un espacio en que, los adultos estén a la par de los niños, y se dispongan a jugar con ellos liberando tensiones.

Algunas sugerencias de recetas, juegos y manualidades para realizar en casa durante el aislamiento, podés encontrarla en este link.

Los contenidos han sido preparados íntegramente por los equipos de profesionales de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, del ministerio de Desarrollo Humano y Promoción Social.