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Antes de entrar en tema, una aclaración necesaria. ¿Qué significa tirar por elevación? Según la Real Academia Española, es apuntar y gatillar de modo que el proyectil dibuje una curva muy alta y caiga en el punto exacto a donde debía impactar. Eso hizo el diputado nacional Walberto Allende. Primero le tocó ser el blanco de los disparos. Luego decidió contraatacar. Y lo hizo con dos destinatarios implícitos: José Luis Gioja y Sergio Uñac.

Contra los dos popes del justicialismo apuntó el diputado cuando hizo su descargo el viernes pasado, en una entrevista de Alejandro Sánchez para Canal 13. La excusa fue contestarle al legislador kirchnerista Horacio Quiroga, por sus declaraciones en Banda Ancha el 7 de mayo.

El diputado del Frente Grande acusó a los tres diputados nacionales del uñaquismo –Walberto Allende, Fabiola Aubone y Koki Chica– de haberse ‘equivocado’ cuando votaron a favor del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones o RIGI. Les reprochó a los tres haber acompañado una iniciativa libertaria llena de trampas, so pretexto del presunto beneficio para atraer capitales mineros.

Allende prefirió no reaccionar inmediatamente. Fue invitado a hacer su descargo, pero eligió dejar pasar los días. El viernes recogió el guante -no casualmente- durante el acto oficial por el Día de la Minería, rodeado de empresarios y funcionarios que imploran la aprobación del cuestionado RIGI.

En ese contexto Allende desenfundó. La excusa fue contestarle a Quiroga. Pero en realidad fue un tiro por elevación contra José Luis Gioja y contra Sergio Uñac. A ellos les echó en cara que durante los 20 años de gobiernos justicialistas en San Juan hubo una política de Estado de acompañamiento irrestricto a la minería. Por lo tanto, darse vuelta cuatro meses después de haber dejado el poder sería incoherente.

Bajo la perspectiva de Allende, votar en contra del RIGI sería oponerse a la minería. Y viceversa: defender la actividad implica acompañar el régimen, aunque sea una iniciativa libertaria y tenga inconsistencias.

Esa réplica no fue dirigida a Quiroga, obviamente. Fue para Gioja y Uñac. No solo por ser ambos exgobernadores, sino por el lugar que ocupan hoy en el escenario político peronista tanto provincial como nacional.

El arco giojista fue el que más agresivamente salió a cuestionar a los diputados Allende, Aubone y Chica. Dirigentes y militantes de base de ese espacio reclamaron que dieran explicaciones en el Congreso partidario del sábado 4 de mayo.

El tono subió el martes 7 de mayo en el acto por el aniversario del natalicio de Evita, cuando la concejala giojista Alejandra Gonzales acusó a los legisladores directamente de traidores.

Para el uñaquismo todas estas fueron acciones deliberadas, en el marco de la interna programada para el 11 de agosto. Pero, como están las cosas, Uñac también podría recalcular su voto cuando le toque expedirse en el Senado sobre el RIGI.

Si Uñac vota de manera negativa, habrá dejado solos a Allende, Aubone y Chica, pagando el costo político de darle una mano a Javier Milei. Fueron ellos y nadie más.

Veterano en estas lides, Allende ya entendió que es altamente probable que lo dejen solo. Es decir, que le toque junto con Aubone y con Chica ponerle el pecho a las acusaciones, mientras los senadores de su espacio, Uñac y Celeste Giménez, se pronuncian en contra del RIGI por las dudas que genera.

Advertido de esta jugada eventual, Allende hizo su tiro por elevación. Contra Gioja, por la embestida del giojismo pública y notoria. Pero también contra Uñac, de manera preventiva, si es que acaso decide votar en contra del RIGI cuando el Senado trate la incómoda Ley Bases.

La defensa de Allende radica en atacar con la historia reciente. ‘Los tres diputados nos reunimos y votamos consecuentes con lo que fue el justicialismo en los 20 años de gobierno, incluidos los tres periodos de Gioja y los dos de Uñac’, dijo el nuevejulino. Por lo tanto, haberse opuesto significaría retractarse de todo.

Fue claro. No le contestó al diputado Quiroga, ni a los dirigentes que patalearon en el Congreso del PJ, ni a la concejala Gonzales. Fue un tiro por elevación directamente dirigido a Gioja y a Uñac, las cabezas del partido que hoy tensionan la sucesión.

Según Allende, tanto él como Aubone y Chica encontraron algunos inconvenientes en la redacción del articulado del RIGI pero les impidieron introducir reformas. De hecho, la votación se hizo a libro cerrado. Entonces no pudieron sugerir modificaciones. Era votar todo a favor o todo en contra. Optaron por la afirmativa.

Así cayeron en desgracia luego. Para el giojismo fue imperdonable haberse subordinado tan mansamente. Más allá del fomento a la minería, el RIGI es una parte central de la Ley Bases. Los diputados sanjuaninos engrosaron el tanteador a favor de La Libertad Avanza. Quedaron expuestos. Y se los hicieron notar.

‘Hermano, hoy somos oposición. Hoy tenemos que votar en contra’, reflexionó en voz alta un operador cercano al uñaquismo días después, analizando el embrollo. ¿Será esa la mirada de Uñac?

 

fuente: diario 13

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