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El exgobernador de Tucumán José Alperovich fue condenado a 16 años de prisión por abuso sexual. La sentencia llegó casi cinco años después de la denuncia realizada por una de sus sobrinas. F tenía 29 años cuando lo acusó de violación en el período en el que trabajaron juntos, durante la campaña con la que el entonces senador nacional pretendía regresar al Ejecutivo provincial, en 2017. “Durante un año y medio, mi tío violentó mi integridad física, psicológica y sexual”, fueron las palabras que F escribió en una carta pública en aquellos años. Ahora, la Justicia decidió condenarlo y dictar su inmediata detención. También se determinó su inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.

En la audiencia final, el exsenador nacional no quiso pronunciar unas últimas palabras ante el juez Juan Martín Ramos Padilla. Aunque, en la indagatoria, negó los hechos por los que ahora fue condenado.

El exmandatario provincial está acusado de haber cometido entre nueve y diez delitos de tentativa de abuso, abuso simple y abuso agravado con acceso carnal en perjuicio de la hija de su primo hermano entre diciembre de 2017, ni bien ingresó la denunciante a trabajar como mano derecha del entonces senador nacional, y marzo de 2018.

El juicio comenzó el pasado lunes 5 de febrero del 2024. Durante la investigación judicial se determinó la acusación: dos hechos ocurireron en un departamento ubicado en Puerto Madero (Ciudad de Buenos Aires) y el resto en la provincia de Tucumán. «Sé que todos dirán lo mismo, pero yo quiero decirle, señor juez, que tengo 68 años, 11 nietos y cuatro hijos. Quiero la verdad porque esto me mató. Con todo el respeto que le tengo al Poder Judicial, quiero la verdad y le pido que preste atención, señor juez o señor fiscal, a todas las pruebas», dijo en la primera jornada.

Durante la instrucción, el exsenador se declaró inocente y aseguró no haber abusado de su sobrina. Además, desmintió un vínculo familiar con la víctima –aunque es hija de su primo hermano- y remarcó que sólo los unía una relación laboral donde la joven manejaba dinero y su agenda. «Claramente no había sumisión, había un empoderamiento. Es falso que yo buscara deliberadamente estar a solas con ella para, supuestamente, atacarla», señaló. «¿Yo voy a abusar a los 67 años? ¿Voy a arruinar mi vida a esta edad? No, señor juez. Es una causa falsa, esta causa fue armada», sentenció.

Además de las penas de prisión, los abogados de la denunciante solicitaron la detención preventiva para el exsenador -si es condenado- y el fiscal, una indemnización para F, de quien se resguarda su identidad, así como la inhibición general de bienes del imputado.

El detalle sobre los hechos de la denunciante

El primer hecho fue el 14 de diciembre de 2017, cuando F y Alperovich por primera vez se trasladaron a Buenos Aires y, terminada esa jornada, ambos fueron al departamento del ex mandatario provincial en el barrio porteño de Puerto Madero. Según relató la querella, Alperovich le ordenó a un colaborador hospedarse en otro departamento que él tenía, lindante al que estaban él y la denunciante. Luego de la cena -relató la querella- Alperovich manoseó a F y la besó. Aunque que ella le dijo que «no quería».

Mientras la abogada seguía describiendo lo que calificó como un «ataque», Alperovich se tomaba su rostro con las manos y lloraba. La víctima «creyó que había zafado», pero el 27 de diciembre de 2017, otra vez en un viaje a Buenos Aires y en el mismo departamento, se repitió otra situación. La volvió a manosear y ella estaba «horrorizada y no podía actuar». «Ella se encerró en el baño, se duchó y se acostó muy angustiada», relató la abogada sobre ese segundo episodio.

Luego sucedieron otros tres hechos, el 9, 10 y 12 de febrero del 2018 y en traslados en vehículos en los que Alperovich iba junto a ella y acompañados por un chofer. En marzo de 2018, ocurrieron dos hechos en distintos domicilios de Tucumán, continuó. Uno de ellos fue el 9 de ese mes, cuando Alperovich se bajó los pantalones y la violó luego de haberla manoseado -dijo la abogada-, y el otro el 12. «Me volvió a violar», citó la abogada las palabras de la víctima.

Las otras dos situaciones sucedieron en marzo y hasta «le provocó lesiones en sus zonas genitales». «Era un avasallamiento demoledor e inesperado, no estaba para eso, no se me ocurrió verlo a José con otros ojos, no tenía que salir mal y salió todo mal», relato´la querella las palabras de la víctima.

La denuncia contra Alperovich

Alperovich corrió con el beneficio de los fueros durante poco más de un año y medio desde que se conoció la denuncia por parte de su sobrina. Aunque en la Cámara alta no se activaron los mecanismos de expulsión, el entonces senador se pidió licencia y sus colegas pidieron que no regresara. Otro punto que lo benefició fue la parálisis de la causa que se atoró entre los tribunales de Tucumán y de la Ciudad de Buenos Aires, las dos ciudades en donde se presentaron las denuncias como donde se sucedieron los hechos de violencia.

Fue la Corte Suprema la que definió en dónde debía tramitarse la causa. En 2021 definió que la investigación y el juicio debían estar en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°35 de la Ciudad de Buenos Aires.

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