Lun. May 17th, 2021

‘La cúpula de San Juan, los sacerdotes y el pueblo quedaron en deuda con Monseñor Di Stéfano’, dijo su contador y hombre de confianza, Miguel Martín Martín. Reveló que el prelado se fue a Santa Fe con lo puesto y con su pensión, nada más. Pidió traer sus restos a la provincia, con honores.

«Cuando él se fue de San Juan, fue reemplazado, tenía una gran confianza conmigo y me dejó una serie de documentación. Y me dijo una sola frase: ‘Martín si esto hace falta algún día, usala’. Yo en homenaje a él la tengo reservada», contó Miguel Martín Martín este miércoles en Banda Ancha.

El pasaje sirvió para dimensionar el nivel de confianza que tenía con el entonces obispo Ítalo Severino Di Stéfano, fallecido hace 15 años en la provincia de Santa Fe, un 11 de octubre.

«Monseñor Di Stéfano se fue de San Juan sin un solo peso, solamente con la pensión que le dio el Gobierno Nacional. Se fue a Santa Fe, alquilaba una casita que tuve la suerte de conocerla. Con lo que él cobraba pagaba el alquiler y a una mujer que lo cuidaba», contó Martín, ex administrador del Arzobispado en los años ’90.

«Se fue dejando muchísimos recursos, muchísimas obras, con su sotana y con sus libros a Santa Fe», insistió.

Hizo un breve silencio ante la pregunta sobre si Di Stéfano sufrió la transición con Monseñor Alfonso Delgado. Y finalmente contestó:

«Yo creo que toda transición es difícil. Creo que él esperó otro gesto de la Iglesia, no solamente de Monseñor Delgado, sino de los sacerdotes y los fieles. Se entregó casi 20 años totalmente a San Juan. Dejó el arzobispado en mayo y se fue en junio. Esos dos meses prácticamente estuvo solo. Yo lo visité varias veces», confió.

«Creo que la cúpula de San Juan, los sacerdotes de San Juan y el pueblo sanjuanino quedaron en deuda con Monseñor Di Stéfano», agregó. Y se permitió esbozar un deseo: que los restos del prelado sean traídos a la provincia con honores.