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Este sábado, Paula Morales estuvo invitada a PH y allí reveló cómo fue su historia de amor con Fabián Vena y cómo vivió el contagio de coronavirus y el posterior ingreso en la Clínica Los Arcos de su papá, el locutor Víctor Hugo Morales.

El periodista de trayectoria, conocido mundialmente por su relatado de «barrilete cósmico», el gol de Maradona, estuvo internado en terapia intensiva a fines de marzo con un cuadro complicado de neumonía bilateral a consecuencia del covid-19. La actriz reveló que le hizo una promesa a la Difunta correa para que su papá se mejorara.

«Hoy está muy bien. La pasó muy mal con el coronavirus. No llegó a estar intubado pero estuvo a milímetros, estuvo casi un mes en terapia intensiva. Pensamos lo peor en muchos momentos, recibiendo esos partes médicos horrorosos que nos mandaban uno por día al mediodía. Es espantoso esperar al día siguiente para ver si mejoró algo y de nuevo la noticia es horrorosa», recordó.

«Lo que nos tranqulizaba era hablar con él. Él no estaba enterado de que estaba tan grave, nos decía ‘yo creo que tengo para una semanita más acá’. Era como que lo negaba. Lo escuchábamos tan bien y por un lado nos angustiaba porque decíamos ‘pobre no sabe que está tan mal’ y por el otro, estaba con mucha fuerza», agregó.

Los lazos de Víctor Hugo Morales con San Juan
Paula reveló que no es una mujer religiosa, pero que ante la desesperación indagó en las creencias de su papá y así llegó hasta la Difunta Correa. «Sentís una impotencia muy grande en el momento porque estás en manos de los médicos. Hacía años que no rezaba y lo único de lo que te podés agarrar en ese momento es de la fa. No sabía a quién rezarle. Me acordé de que él era muy devoto de una santa o de una virgen. Le pregunté a mi mamá quién era porque recordaba que él había viajado a San Juan a visitarla para agradecerle», confesó.

«Mi mamá me dijo que era la Difunta Correa. Empecé a buscar quién fue y cómo se le rezaba. Como murió deshidratada se le pone un vaso con agua con una vela. Todos los días le rezaba y le pedía a ella que lo ayudara y lo sacara adelante. Veía que cada vez estaba peor y empecé a prometerle cosas, una de ella es que me iba a tatuar su nombre, sus iniciales, o algo que la representara», relató.

Por ello, en septiembre, luego de que le dieran el alta a Victor Hugo, cumplió con su promesa. «Es una mujer con su bebé, porque cuando la encuentran muerta aún seguía amamantando a su bebé. Eso es lo que cuenta la leyenda», sentenció.

fuente: diario la provincia

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