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El Partido Justicialista (PJ) avanza en el camino de la unidad, de cara a la renovación de autoridades, con la mirada puesta en la elección interna del 11 de agosto. En ese escenario, suena fuerte un tridente para la cúpula: como presidente, el titular de la bancada peronista en la Legislatura, Juan Carlos Quiroga Moyano, del uñaquismo; como vice primera, la legisladora local Graciela Seva, del giojismo, y como vice segundo, Fabián Gramajo, de su propia línea San Juan Te Quiero. Los dos primeros vienen encaminados hace tiempo, mientras que el exintendente de Chimbas asomó hace unos días, con el aval del giojismo, contaron fuentes calificadas.

El esquema así planteado revela la distribución de poder entre los sectores de peso del justicialismo. Todavía no está cerrado, ya que en el uñaquismo aún hay resistencia en poner en igualdad de condiciones al chimbero entre los dos polos del peronismo, pero, por otro lado, están los que reconocen que todo puede terminar desembocando en ese trío para sellar la unidad.

Ese reparto de fuerzas se ve hasta lógico en el PJ, luego de perder la Gobernación en las elecciones del año pasado ante Marcelo Orrego, de Juntos por el Cambio (JxC). Como suele suceder, la historia es bastante ilustrativa. En 1999, el peronista Jorge Escobar cayó ante el cruzadista Alfredo Avelín, que lideraba la extinta Alianza por San Juan. Al año siguiente, el justicialismo tuvo que reorganizarse y una de las listas de la interna, que terminó imponiéndose, llevaba como presidente al entonces senador José Luis Gioja; al intendente de Pocito, Joaquín Uñac (padre de Sergio Uñac), como vice primero en representación de los jefes comunales, y a Roberto Basualdo como vice segundo, quien, en 2001, sería electo como diputado nacional.

El presidente del PJ hoy es el exgobernador y actual senador Sergio Uñac, quien ya ha adelantado que se bajó de cualquier pretensión de continuar en el puesto. Ha venido acumulando críticas internas tras la derrota del año pasado. Sin embargo, 14 intendentes y 19 diputados consiguieron sus cargos dentro de la lista que encabezó su hermano, Rubén, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación bajar su candidatura. Sin embargo, hay jefes comunales que ponen en valor sus propias victorias en 2023 y que quieren tener su propia independencia a través de una liga de intendentes, por fuera del núcleo uñaquismo y giojismo.

Esa disputa entre los socios mayoritarios del peronismo tuvo uno de sus picos máximos en la interna de 2020, en la que el uñaquismo se impuso con el 70 por ciento de los votos ante el giojismo. En la contienda provincial de 2023, fue Gioja quien aventajó a Rubén Uñac, aunque ni siquiera los votos de ambos lograron alcanzar a Orrego.

Todo eso lleva a que los operadores de ambos (y ellos mismos) acordaran los primeros lugares en la renovación del PJ: la presidencia, para el uñaquismo, con el triunfo de la interna y la cantidad de intendentes y diputados bajo la cosecha 2023, mientras que la vicepresidencia primera para el giojismo. Ahí entran Quiroga Moyano y Seva.

Entonces, la disputa es por el tercer casillero: la vicepresidencia segunda. La figura que apareció es la de Gramajo. El chimbero cumplió su segundo mandato como intendente, con ambas gestiones aprobada por los vecinos, al punto que su sucesora fue su esposa, exfuncionaria municipal y exconcejal, Daniela Rodríguez. La dupla política tiene para exhibir su poder territorial en Chimbas. No es menor, teniendo en cuenta que JxC controla Capital, Rivadavia y Santa Lucía entre los departamentos del Gran San Juan. Además, la línea San Juan Te Quiero tiene un diputado: Gabriel Sánchez.

Rodríguez, la hoy jefa comunal, es la vicepresidenta primera del partido. Entonces, ¿Gramajo relega poder en la estructura si llegase a conseguir él mismo la vicepresidencia segunda? Por otro lado, desde el entorno del chimbero habían asegurado que buscaba conducir el PJ en el marco de una lista de unidad y que, si no se daba, estaba dispuesto a dar pelea. De hecho, se lo ha visto recorriendo los departamentos. ¿Es una “derrota” ubicarse en la tercera línea de mando?

Esa es una mirada. Otra refleja que lograría meterse entre los dos popes del justicialismo y mostrarse al mismo nivel, además del protagonismo que pueda ganar en el principal partido de la oposición a JxC. Su mirada, inclusive, va más allá del PJ, ya que su mira está puesta en las elecciones legislativas 2025.

Ese posicionamiento entre los máximos referentes justicialistas es el que aún no termina de cerrar en el uñaquismo, pero las fuentes indicaron que tiene el apoyo del giojismo y sería una de las prendas para lograr la unidad.

Gramajo fue candidato a vicegobernador de Gioja en 2023, pero viene haciendo su propio juego, aunque los contactos no se han perdido. Por eso, hay voces en el uñaquismo que señalan que el giojismo, al final, se quedaría con los dos principales escalones de la cúpula.

Sin embargo, la estructura del justicialismo no se agota en la conducción, ya que tanto el Consejo y el Congreso, los órganos partidarios, tienen sus representantes y en el uñaquismo se asegurarán el 70 por ciento de los casilleros, invocando el resultado de la interna 2020. Entonces, el sector de Uñac puede encontrar eco entre consejeros y congresales afines a la hora de la votación ante una determinada postura por un tema puntual, como la mirada de la gestión del gobierno provincial y el nacional y el tratamiento de proyectos en la Cámara de Diputados.

Además, es un hecho que los intendentes peronistas, como jefes territoriales, tendrán un rol clave en el Consejo y el Congreso, por lo que se irá viendo cómo juegan con sus apoyos.

Si se termina concretando ese tridente, será un desafío para la conducción del PJ por cómo lleven adelante el vínculo entre ellos, más las aspiraciones personales que tengan a futuro y con la presencia desde atrás de Uñac y Gioja. El antecedente de 2000 reflejó que uno de los integrantes de la cúpula, Basualdo, se alejó del justicialismo, armó su partido, se convirtió en líder de la oposición, fogoneó a dirigentes y, uno de ellos, Orrego, se convirtió en gobernador tras derrotar al justicialismo. Es cierto, el dato histórico revela contextos y protagonistas diferentes.

Por lo pronto, todo indica que el peronismo convocará esta semana a la reunión del Consejo para el próximo lunes, con el fin de dar a conocer el calendario para llevar adelante las elecciones el 11 de agosto.

Si se da la unidad y resuelven todo para esa fecha, el PJ sanjuanino llegará armado a los comicios del justicialismo nacional del 17 de noviembre, lo que les puede dar, sobre todo, a los máximos exponentes locales el derecho a reclamar cierto protagonismo en dicho escenario.

 

fuente: diario 0264

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