Los alaridos de terror paralizaron esa noche a todos los vecinos que andaban de paseo por la plaza central de Caucete. Al rato se supo que provenían de una niña de 13 años, que consideraban que estaba «poseída por el demonio» y que fue sometida a un presunto exorcismo por parte de un pastor evangélico. El caso trascendió de inmediato y generó tanta polémica que la Justicia de Paz del departamento decidió cortar por lo sano: está tras la huella de la adolescente, que en realidad vive en La Rioja, y abrió una investigación para derivar la chica a profesionales de la salud que determinen si sufre alguna patología psiquiátrica o psicológica, para que reciba de inmediato el tratamiento que corresponda.

La Policía ya tiene la orden de ubicar a la niña, oriunda de la localidad riojana de Chepes, y traerla a San Juan junto a su madre o su responsable legal. Al mismo tiempo, al cierre de esta edición estaba por salir la citación al pastor que «exorcizó» a la niña para que dé su versión de los hechos de aquella noche.

Quien está al frente del caso es el juez de Paz de 9 de Julio y a la vez subrogante en Caucete, Juan Carlos Noguera. Según le explicó a DIARIO DE CUYO el propio magistrado, su intención no es ir contra el pastor, sino en favor de la chica.

«Más allá de que lo describan como un exorcismo, la menor puede haber tenido convulsiones en la plaza, o cualquier otro problema de salud, y mi deber es intervenir para preservar su salud», dijo Noguera.

El paso que sigue, una vez que tenga el testimonio del pastor caucetero y de la joven riojana, es darle intervención a la Dirección de la Niñez para que, con profesionales, «se realice un diagnóstico, pronóstico y evaluación psíquico-patológica de la menor», detalló el juez.

Más allá de lo impresionante de la escena que se vio en la plaza, lo que más polvareda levantó fue la discusión acerca de si la niña está realmente poseída o si sufre una enfermedad y nadie la está atendiendo. «Yo no pretendo entrar en la cuestión religiosa, cada uno tiene la libertad de creer y practicar el culto que quiera -zanjó el juez-. A lo que apunto es a investigar todas las posibilidades desde las herramientas de la ciencia para establecer una ayuda para la menor».

En ese marco, la premisa es derivar a la niña a un centro médico cuanto antes. Y paralelamente, el religioso deberá comparecer ante el juz pero sólo para contar qué pasó y aportar datos que puedan ser de ayuda para la salud de la chica.

 

CÓMO FUE EL CASO

El hecho en la plaza departamental de Caucete sucedió la noche del 7 de noviembre pasado. Intervinieron policías del departamento que patrullaban la zona.

 

El presunto exorcismo de la niña quedó registrado en video por los vecinos que estaban en la plaza. Las imágenes se viralizaron de inmediato y levantaron revuelo.

 

La chica habría contado que participó del juego de la copa hace algunos meses y que desde entonces es víctima de este tipo de episodios. Su familia viaja por ayuda espiritual.
Diario de Cuyo