Las intensas lluvias que afectaron a gran parte de la provincia dejaron secuelas profundas en las localidades de Bermejo y Marayes. Frente a esta situación, la Municipalidad de Caucete desplegó un operativo de asistencia calificado como “paupérrimo” por los propios habitantes de estas zonas afectadas por la lluvia, quienes manifestaron su malestar ante la falta de recursos y empatía demostrada por la intendenta Romina Rosas.

El auxilio municipal se materializó en la entrega de nylons y algunos módulos alimentarios, una ayuda considerada insuficiente por las familias que perdieron desde ropa hasta parte de sus viviendas. Los vecinos remarcaron que, con esos elementos que intentaba dar el operativo municipal, no pueden solucionar las pérdidas materiales sufridas, expresando frustración por la desproporción entre la necesidad y la respuesta brindada.

La visita de Romina Rosas a las zonas impactadas también generó críticas. Los habitantes señalaron que la intendenta llevaba mucho tiempo sin recorrer estas comunidades y que su presencia posterior al temporal evidenció una “deuda con muchas promesas de campaña”. Afirman que, pese a los reclamos puntuales, Rosas no ofreció soluciones concretas a los problemas inmediatos.

El descontento se profundiza por la percepción de que el operativo fue más simbólico que efectivo. Una vecina comentó, en este sentido, que “Rosas solo fue para sacarse fotos en un difícil momento para nosotros”. Esta sensación se vio agravada por denuncias de que el municipio anotaba a las familias en listas para una ayuda posterior que, hasta el momento, no se ha materializado.

Mientras tanto, la asistencia estatal provino fundamentalmente del gobierno provincial, que según los relatos, asistieron con colchones y elementos para reparar las viviendas. Los afectados esperan, en los próximos días, la llegada de más recursos gestionados ante Desarrollo Humano de la provincia para cubrir pérdidas específicas, contrastando esta respuesta con la ofrecida por Romina Rosas.

El reclamo vecinal trasciende la mera provisión de bienes materiales. Una adulta mayor sintetizó el sentir general al afirmar: “No queremos que nos regalen nada, solo pedimos contención, pero eso no se vio desde el Municipio”. La frase resume la demanda de un acompañamiento sustantivo que, según los habitantes de Bermejo y Marayes, el gobierno departamental no ha logrado brindar en medio de la emergencia.