Este 23 de noviembre, se cumplen 48 años de un suceso histórico que marcó a la provincia de San Juan y que hizo recordar a una de las mayores tragedias que se registraron en estas tierras. Se trata del terremoto de 1977, un episodio recordado como el más intenso en la memoria reciente local. 

Este sorpresivo fenómeno natural se registró a las 06:26 de la mañana de un martes, instante en que un movimiento de gran magnitud se sintió con fuerza en varias sectores, especialmente en Caucete, el departamento que sufrió los impactos más severos. El sismo, según fuentes geológicas, alcanzó una magnitud de entre 7,4 y 7,5 grados, con un hipocentro situado a unos 15-17 km de profundidad.  

Las consecuencias fueron graves: se registraron alrededor de 65 víctimas mortales, según distintos reportes, y más de 300 heridos. Se estima que entre 20.000 y 40.000 personas quedaron sin hogar, debido a los daños estructurales en gran parte de la provincia.

Uno de los efectos más dramáticos fue que el suelo cedió en distintos puntos, generando grietas de hasta 30-40 metros de ancho y cráteres por donde brotó agua mezclada con arena. Se reportaron “volcanes de arena” y corrimientos laterales que dañaron no solo viviendas, sino también infraestructura como canales de riego, caminos y depósitos industriales. 

Con este aniversario, San Juan recuerda el costo humano y material del sismo de 1977, un episodio marcado por la rapidez del movimiento, la magnitud del desastre y el impacto profundo en las comunidades más afectadas.