La deuda que generó Romina Rosas la pagarán los cauceteros. Nuevamente Caucete es protagonista de otra situación inexplicable, como tantas cosas en la gestión de la candidata a Diputada del PJ. La deuda que generó Rosas en el 2022 y que alcanzó los 700 millones, que luego el EPRE en conjunto con Decsa, la reestructuraron y quedó en más de 500 millones, ahora la trasladó a otro plano legal y no quiere pagar, luego de haber dicho hace poco tiempo atrás que iniciaría el plan de pago con la empresa de energía local.

Desde que inició el nuevo gobierno provincial, que no es del mismo color político de la intendenta de Caucete, Rosas tomó una postura de ser oposición, por solo ser oposición, para poder estar y no desaparecer del escenario político del PJ provincial. Antes de que asumiera Orrego, la hoy candidata, nunca se la vio expresar comentarios o definiciones contra las mediciones que realizaba Decsa en su primera etapa de gobierno, al igual que con OSSE, por citar otro caso. Hoy ese discurso, lo mediatiza en medio de la campaña, y busca evitar el pago de la deuda que ella generó.

El 19 de julio los Concejales Emanuel Castro y Ramiro Fernández lograron los votos para interpelar a la intendenta y que diera explicaciones sobre la deuda generada en su gestión. En medio de la interpelación, la intendenta nuca se hizo cargo, expresando que las mediciones realizadas por la empresa de energía estaban erradas, pero ese solo fue el argumento expuesto por Rosas, en medio de una puesta en escena que montó con PILD, funcionarios bombos y platillos, fuera del Concejo Deliberante, intentando sacar de foco la situación compleja y creando un circo mediático.

Pero luego del circo y la puesta en escena, donde expresaba su negativa a pagar la deuda que generó. El 25 de julio, Rosas cambió de opinión y expreso en los medios de comunicación partidarios del departamento, que iniciaría el pago de la deuda, dentro de un plan que coordinarían con la empresa Decsa. Los días y semanas pasaron luego de su anuncio, pero desde la empresa de energía local, en una nota a este medio, expresó que hasta el momento ni la intendenta o algún integrante de su gabinete, nuca se comunicaron para entablar y coordinar una mesa de diálogo para el plan de pago dicha deuda.

Luego que Uñac y Gioja armaran la lista que representará al PJ provincial en octubre, donde en segundo lugar aparece la intendenta de Caucete, la posición de Rosas volvió a mediatizarse con un perfil de campaña, y volvió a tocar el tema de la deuda impaga. El viernes 12 de septiembre, los cauceteros se volvieron a sorprender, pero no tanto, con las actitudes políticas de Rosas, al comunicar en sus redes sociales que había llevado a otro marco legal la deuda que generó y que no pagaría, pero en este nuevo escenario judicial, también aparece el EPRE apuntado por la intendenta.

Claramente Rosas busca tiempo y que esta deuda que generó no sea su talón de Aquiles en medio de esta campaña, que busca nacionalizar. Una deuda que la gestión actual del departamento, de forma inaudible, hará que los cauceteros paguen de uno u otra forma la millonaria cifra que Rosas generó. Mientras cada ciudadano realiza esfuerzos para pagar sus servicios, el mensaje de la intendenta que da a interpretar, es que es impune, y que cada ciudadano pague lo que ella generó como deuda de su propia gestión.

Esta semana, es el inicio de un relato ya conocido por parte de la candidata, por lo menos en el plano departamental. El discurso de “victimización” política y ahora se le suma la vestimenta discursiva de la Robin Hood de los caucetros, estará a la orden del día para tratar de sacar de foco una paupérrima gestión, que trata que no salga de Caucete, para evitar manchar un poco menos su imagen y la de sus compañeros de formula.

Hoy Rosas se ha convertido en una mochila pesada en la lista de candidatos del PJ provincial, ya muchos referentes en off, comienzan a mirar una historia repetida en la gestación de una anterior lista armada por Uñac, nos referimos a Rubén Uñac y Cristian Andino por la gobernación de San Juan, que fracaso y le genero al justicialismo provincial, el fin de más de dos décadas en el poder. La mala gestión de un departamento, le puede costar al PJ provincial una nueva crisis en medio de una elección, y es un escenario que muchos referentes de peso ya observan en silencio.

POR IVAN PALACIO