En un revés político para la intendenta Romina Rosas, la Justicia ratificó definitivamente la presidencia del Concejo Deliberante de Caucete en manos del edil opositor Franco Buffagni. Con este fallo, no solo se consolida la conducción legislativa en la figura opositora, sino que Buffagni se ubica como reemplazante natural de la jefa comunal en caso de ausencia, generando una incómoda situación de sucesión para el oficialismo.
El conflicto se desató en la sesión del 18 de diciembre pasado, cuando debía renovarse la mesa de autoridades. La oposición, argumentando que el mandato del entonces presidente José Luis Giménez (oficialista) había vencido según la Carta Orgánica, impulsaba el recambio. Ante la falta de acuerdo, los tres concejales de Rosas abandonaron el recinto, declarando fracasada la sesión. Horas después, los cuatro ediles opositores se reunieron, lograron quórum y eligieron a Buffagni como nuevo presidente.
El oficialismo, sin embargo, recurrió a la Justicia para impugnar esa elección y sostener a Giménez. Primero, la jueza Vilma Balmaceda rechazó el amparo presentado. Luego, en segunda instancia, la Sala Única de Feria de la Cámara Civil confirmó esa decisión. Los camaristas Elena De la Torre, Ernesto Escobar y Juan Carlos Pérez coincidieron en que Giménez había dejado de ser presidente al cumplirse el período bianual establecido, por lo que carecía de facultades para declarar fracasada la sesión de diciembre.
Con esta resolución firme, se consolida un bloque opositor de cuatro votos, integrado por Buffagni, Pedro Gómez (su vicepresidente primero) y los ediles orreguistas Emanuel Castro y Ramiro Fernández. Esta alianza tiene el control efectivo del cuerpo, logrando quórum para sesionar y decidir sobre ordenanzas, lo que relega a la minoría oficialista compuesta por Giménez, Luis Roca y Marina Poblete.
El fallo judicial pone fin a una intensa pulseada institucional y da por válida la nueva configuración política del Concejo. Esta mayoría opositora ya ha demostrado su peso al rechazar el Presupuesto 2025 y negar un aumento de tasas municipales, marcando una clara divergencia con la agenda del Ejecutivo municipal.
Si bien los concejales oficialistas aún podrían apelar a la Corte de Justicia, fuentes judiciales consideran muy difícil revertir el fallo, ya que el máximo tribunal solo interviene en casos de arbitrariedad o violación constitucional. De esta manera, el escenario político en Caucete queda reconfigurado, con un Legislativo controlado por la oposición y una intendenta cuya línea sucesoria inmediata recae en su rival político.