En la ciudad de Caucete, en la provincia de San Juan, una joven emprendedora teje sueños que atraviesan océanos. Valeria Molina, rostro conocido por su paso como Miss San Juan y candidata a Reina del Sol, vive hoy una transformación radical, liderando desde su tierra natal un ambicioso proyecto que conecta a jóvenes sanjuaninos con el mundo a través del aprendizaje de idiomas. Desde las oficinas en EF San Juan, es el centro de operaciones desde donde impulsa carreras internacionales.
El camino no fue lineal. Valeria recuerda con orgullo y nostalgia su etapa como propietaria de su peluquería, un emprendimiento que supo cerrar con valentía para abrazar una oportunidad que vislumbró más grande: la educación global. «Dejé todo para dedicarme de lleno a este trabajo», confiesa, señalando el salto de lo local a lo multinacional. Fue una apuesta arriesgada, guiada por su espíritu inquieto y su convicción en el poder transformador de la educación.

Hoy, Valeria es una pieza clave en EF Education First (EF), gigante mundial de la educación con presencia en más de 50 países. Como asesora en ventas y responsable de la oficina de San Juan, su labor va más allá de comercializar cursos. «Mi trabajo es lograr vincular jóvenes que quieran desarrollarse y aprender con una formación académica internacional», explica. Diseña «experiencias únicas»: paquetes para estudiar inglés, francés, italiano, chino, japonés o alemán en el corazón mismo de esos idiomas.
El impacto local es tangible. «EF San Juan está creciendo mucho en relación al resto del país», destaca Valeria con satisfacción. La provincia se destaca por enviar un número significativo de estudiantes, principalmente a inmersiones de inglés en Estados Unidos e Inglaterra. Estos jóvenes parten por períodos intensivos de 22, 35 o hasta 42 semanas, un tiempo diseñado para lograr fluidez cercana a la lengua materna. «Van completamente cuidados, guiados y vuelven con avances notables», asegura.

Nueva York, Boston, San Diego y Miami Beach son los destinos predilectos de los sanjuaninos en EEUU y en Oxford Brigthon Cambridge en Inglaterra, que eligen sumergirse en la cultura de estos paises. También Australia y Malta para hacer un work and studyPero la experiencia, subraya Valeria, trasciende lo lingüístico. «Muchos alumnos despiertan interés por el lugar y hasta buscan un futuro en cada país y ciudad donde van». El viaje se convierte en una semilla para aspiraciones académicas y profesionales globales.
Para Valeria, cada estudiante que emprende este viaje representa una doble victoria. Personalmente, es la satisfacción de ver «a los chicos volver felices y no solo totalmente bilingües, sino también adquiriendo habilidades que les sirven para el resto de su vida». Profesionalmente, cada venta exitosa es un paso más en un desafío mayor que la impulsa cada día: competir por un lugar en el podio internacional de ventas de EF.

Este objetivo, alcanzar la cima global dentro de la empresa, es su motor actual. «Mi desafío es poder ganar esa competencia internacional y todos los días medito para lograrlo», revela con determinación. La competencia es feroz, midiendo desempeños no solo a nivel nacional, sino entre todos los consultores de EF en el mundo. Es una carrera de resistencia que exige «mucho esfuerzo y tiempo».
Trabajando bajo la representación legal de Cecilia Suárez de Valentino (propietaria del Colegio Bilingüe Saint Paul), Valeria ha convertido la oficina de EF San Juan en un centro dinámico. Su historia de reinado de belleza y emprendimiento local se funde ahora con un perfil ejecutivo enfocado en metas globales. El salto de Caucete al mundo es el leitmotiv de su propia carrera.
«Busco destacarme en la empresa, no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional», afirma con claridad Valeria. La competencia por el podio de ventas es un desafío que asume con pasión, consciente de que cada alumno que logra enviar al extranjero es un testimonio vivo del valor de su trabajo. «Cada día lo voy logrando», insiste, combinando perseverancia con una meticulosa planificación.

Para Valeria Molina, el éxito no es solo una medalla o un ranking. Es el orgullo profundo que siente al ser el puente que permite a otros sanjuaninos expandir sus horizontes. «Saber que muchos de los alumnos que vinculo para que aprendan un idioma de una forma muy profesional, me llena de orgullo», concluye. Desde San Juan, con esfuerzo y visión global, sigue construyendo un futuro donde los idiomas son las llaves que ella ayuda a entregar.
POR IVAN PALACIO