El peronismo sanjuanino selló su lista para las elecciones legislativas del 26 de octubre bajo el frente Fuerza San Juan, encabezada por el exintendente Cristian Andino. En segundo lugar Romina Rosas, actual intendenta de Caucete, seguida por el exjefe comunal de Chimbas, Fabián Gramajo. La fórmula, presentada como «unidad» tras intensas negociaciones y la exclusión del sector giojista, busca competir por las tres bancas de diputados nacionales en juego. Sin embargo, la postulación de Rosas despliega interrogantes sobre su gestión municipal, marcada por denuncias de opacidad administrativa y compromisos financieros incumplidos.
Rosas afronta cuestionamientos graves por una deuda millonaria con la empresa energética Decsa, contraídos desde 2022 en su gestión. Hace tres semanas, la intendenta anunció públicamente en medios oficialistas el «inicio inmediato» del pago de esta obligación, previamente había dicho que no pagaría, pero la presión política y social llevó a Rosas a cambiar de opinión y pagar. No obstante, fuentes importantes de Decsa confirmaron a este medio que “no se ha realizado ningún desembolso ni existe comunicación formal del municipio para con la empresa”. «Esperamos suficiente tiempo tras su compromiso público”, expresó una alta fuente de Decsa a este medio. La situación sigue igual», señalaron desde la empresa, añadiendo que esta semana definirán acciones correspondiente a la deuda que mantiene el Municipio y que aún no pagan o no se ve intención de pago, incluyendo posibles cortes de servicio a edificios que dependen del Municipio, excepto alumbrado público, si no hay avances.
La candidatura de Rosas contrasta con el perfil de solvencia administrativa que su partido proclama. Además de la deuda con Decsa, su administración acumula reclamos por falta de transparencia y pagos pendientes a proveedores locales, según denuncias recogidas por este diario y otras expuestas por Concejales de la oposición. Vecinos y empresarios señalan la paradoja: mientras el municipio incumple obligaciones millonarias, cualquier retraso en pagos por parte de ciudadanos conduce a cortes de servicios sin mediación. Esta realidad socava su discurso público como «transparencia y gestión», donde trata de instalar un discurso frente a las políticas de Milei.
La postulación de Rosas expone una oportunidad de fuga de una gestión municipal asfixiada por deudas. La propia intendenta declaró que, “de ganar una banca, renunciaría a la intendencia para asumir en el Congreso”. Esta posibilidad preocupa al armado peronista: Andino carga ahora con una «mochila pesada» que podría afectar su performance electoral, especialmente tras la fractura interna con el giojismo. Mientras Rosas critica al gobierno nacional por «abandonar y no cumplir ante la sociedad», su municipio replica esa lógica con proveedores y servicios básicos.
La candidatura de Romina Rosas sintetiza las tensiones de un peronismo sanjuanino frágil, donde la unidad forzada no logra ocultar gestiones cuestionables. Su promesa incumplida a Decsa no solo expone riesgos operativos para Caucete, como cortes de energía en los edificios dependientes del Municipio o el propio Municipio, sino que erosiona la credibilidad de un proyecto político que aspira a representar «alternativas serias» en el Congreso. El 26 de octubre, los votantes juzgarán si esta «escapatoria» a una banca nacional premia o castiga una gestión municipal en deuda con su pueblo.
POR IVAN PALACIO