Otra vez la sospecha sobre el destino real de la droga incautada. Durante un procedimiento oficial de quema de estupefacientes, una perito de Gendarmería Nacional descubrió que uno de los ladrillos que debía contener cocaína estaba relleno con una masa gomosa amarillenta, similar a la plastilina.
El hallazgo fue informado en radio Metro de Orán y reavivó viejas dudas sobre el control y custodia de los estupefacientes incautados. Según relató el periodista Juan Carlos Corbacho en diálogo con FM Aries, la sustancia hallada no coincide con la droga que había sido analizada anteriormente, lo que hace presumir un posible reemplazo durante el tiempo en que los paquetes estuvieron bajo resguardo.
El insólito episodio se dio durante la incineración de unas dos toneladas de marihuana y cocaína, realizada en el predio de Altos Hornos Zapla. La cocaína adulterada había sido secuestrada meses atrás, tras una denuncia involuntaria de una mujer boliviana que, al abrir por error un vehículo igual al suyo en Orán, encontró tres ladrillos de droga y llamó al 911. La mujer fue detenida y luego deportada, mientras que la droga quedó bajo custodia de la Dirección de Drogas Complejas de la Policía de Salta.
Ahora, la Justicia busca determinar si el contenido fue adulterado antes de llegar al horno de quema, y quiénes tuvieron acceso a los envoltorios durante ese lapso. Se espera el resultado de los peritajes químicos para confirmar la composición del ladrillo sospechoso.
Este caso revive un antecedente oscuro: años atrás, 80 kilos de cocaína también fueron sustituidos antes de su incineración, sin que se haya esclarecido lo ocurrido. Aquel episodio quedó en la nada.
fuente: Que Pasa Salta diario