Sergio Ruiz fue el presidente de OSSE desde diciembre del 2015 a febrero del 2019, período coincidente con la licitación más jugosa del acueducto Gran Tulum, que se terminó quedando Krah, la empresa de tuberías cuyo apoderado según un expediente oficial era Gustavo Monti, primo del ex gobernador Sergio Uñac. En febrero del 2024 Ruiz, que es planta permanente de OSSE, fue autorizado a prestar servicios como asesor del senador Uñac en carácter de comisión de servicios, labor que continúa desarrollando en la actualidad. La obra del acueducto se encuentra paralizada y la calidad de los caños está bajo sospecha.

Ruiz es Contador Público Nacional y tiene una larga trayectoria en el Estado según consta en su perfil de LinkedIn. Ingresó a OSSE en octubre del 2004, empresa estatal en la que desarrolló gran parte de su carrera y en la que es planta permanente en la actualidad. Durante la primera gestión de Uñac fue designado presidente de Obras Sanitarias, cargo que ejerció hasta febrero del 2019, cuando fue reemplazado por Juan Carlos Caparrós. Su labor continuó en el Ministerio de la Producción, cartera en la que por 11 meses fue Subsecretario de Planificación y Financiamiento, después pasó a ser Subsecretario de Coordinación y Control de Gestión -hasta enero del 2022-. Antes de ser designado asesor de Uñac, fue responsable de la coordinación, planificación, organización, control de desarrollo presupuestario de las obras de EPSE.

El Acueducto Gran Tulum era una obra estratégica para la provincia porque iba a proveer de agua al San Juan del millón de habitantes. Fueron dos las licitaciones que convocó OSSE y que ganó Krah, la empresa de tuberías cuyo apoderado era el primo de Uñac, Gustavo Monti, según consta en un documento exclusivo publicado por Tiempo de San Juan el lunes 12 de enero.

La primera licitación por los caños del acueducto se hizo durante el gobierno de José Luis Gioja -en marzo del 2015-, por 13 kilómetros de tuberías y adjudicada por $61.235.936,21 a la firma alemana y la segunda, en junio del 2016 (gestión Uñac) por 56,7 kilómetros de caños por los que Krah ofertó $1.398.126.851,22, $74.040.668,92 por encima del presupuesto oficial.
Ruiz estuvo al frente de OSSE durante la segunda licitación del acueducto y también fue quien en marzo del 2016 aprobó una redeterminación de precios del 55% en favor de Krah para compensar la diferencia entre la oferta original de la firma con la devaluación del dólar. La labor de los inspectores de la empresa estatal, que se mueven bajo órdenes de presidencia, es verificar que los materiales fueran los requeridos y comprados por el Estado.
Las sospechas que generaron la demanda judicial que hizo el abogado Marcelo Arancibia se focalizan en investigar lo que sucedió con la segunda licitación que ganó Krah, empresa que fue observada por su competidora General Plastics por el carácter experimental de las tuberías, lo que fue advertido tanto a OSSE como al fondo kuwaití que financió parte de la obra a través de un préstamo, que la Provincia ya empezó a pagar en el 2025 a pesar de que los trabajos están parados.
Trascendió que, a mediados de diciembre pasado, se envió un mensaje interno al personal de OSSE para que toda la documentación relacionada con el Acueducto sea presentada a Gerencia General.
Previo a la investigación judicial, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad un pedido de informes que busca que el Ejecutivo aclare por qué se paralizó del acueducto Gran Tulum, cómo se contrataron los caños y piezas especiales y cuál es su aptitud técnica. No hay información sobre el avance de esta investigación interna.
Fuente: tiempo sj