La reciente aprobación en la Cámara de Diputados para que el gobernador Marcelo Orrego gestione un endeudamiento de hasta 600 millones de dólares ha reabierto el recuerdo de la historia financiera que tuvo San Juan en los años recientes.

La colocación de deuda no es un fenómeno nuevo en la provincia; es el capítulo más reciente. Tiempo de San Juan hizo un repaso de 27 años con promesas de grandes infraestructuras que, en muchos casos, los sanjuaninos están pagando antes de verlas funcionar.

Los diques de Escobar y el aval nacional

En octubre de 1999 el entonces gobernador Jorge Escobar materializó un crédito por 140 millones de dólares destinados a la construcción de dos diques: el complejo hidroeléctrico Punta Negra-Caracoles.

Fue una operación histórica, porque Escobar logró que la Nación, entonces gobernada por Carlos Menem, otorgara una Garantía del Tesoro Nacional, convirtiendo ese préstamo en Deuda Soberana, lo que evitó años después que la provincia tuviera que pagarla, aunque las obras no se hicieron.

Según consta en el Expediente Nº 080-004975/99 del Registro del Ministerio de Economía y Obras y Servicios públicos, las Nº 24.156 y Nº 25.064 y el Decreto Nº 1117 de fecha 6 de octubre de 1999 se emitió la Resolución 602/99 de la Secretaría de Hacienda de la Nación: allí se autorizó la Garantía del Tesoro Nacional en la emisión de dos bonos para San Juan para financiar la realización de la obra denominada “Proyecto Complejo Los Caracoles – Punta Negra (Aprovechamiento Hídrico del Río San Juan).

Un bono con vencimiento en el 2009 fue colocado por J. P. Morgan & Co., por un monto de U$S 95.000.000, con amortizaciones anuales, iguales y consecutivas y con pagos de intereses semestrales. Tuvo legislación argentina y características de un bono local.

El otro bono, con vencimiento en el 2004, fue colocado por Credit Suisse First Boston (Europe) Limited, por U$S 50.000.000, en el mercado internacional, con amortización al vencimiento y con pagos de intereses trimestrales. Este bono internacional se rigió por ley de la ciudad de Nueva York.

Los funcionarios escobaristas que viajaron a Estados Unidos y gestionaron esos fondos fueron Guillermo De Miguel, entonces ministro de Producción; y Raúl Zavalla, secretario de Hacienda con otro integrante del equipo, ya que la titular de Economía, Nélida Martin, no pudo viajar.

El desembolso de los U$S 140 millones llegó días antes de que Escobar entregara la gobernación a la fórmula de la Alianza que había ganado las elecciones. La plata quedó depositada en el Banco de San Juan a la vista, listo para ser usado por la gestión entrante.

La Alianza y el «desvío» a sueldos

Con la llegada de Alfredo Avelin al poder, el plan original se desmoronó porque frenó el proyecto de los diques que se habían licitado y adjudicado a una UTE conformada por Aes Panedile y la mexicana ICA.

Con los diques frenados, su ministro de Economía, Enrique Conti, intentó emitir un bono propio de U$S 400 millones para obra pública y refinanciar la deuda de Escobar. Viajaron a Estados Unidos a colocar ese bono además de Conti, los funcionarios de Hacienda Sergio Tocino y Roque Marín y recibieron ofertas por U$S 170 millones. Pero la crisis nacional de 2001 cerró los mercados y abortó la iniciativa.

¿Qué pasó con los dólares de los diques? De los 140 millones originales, solo quedaron U$S 60 millones. Las fuentes recuerdan que el resto se utilizó para pagar sueldos y gastos corrientes en medio de la debacle económica, mientras la obra de los diques quedaba paralizada.

La era Gioja: nuevos créditos

Al asumir José Luis Gioja, la estrategia cambió. En lugar de tomar más deuda para los diques, utilizó su sintonía con Néstor Kirchner para reactivar Caracoles con aportes del Tesoro Nacional más los U$S 60 millones que quedaron del gobierno de la Alianza. Pero se dio por caída la adjudicación inicial y se otorgó en forma directa la obra de un solo dique –Caracoles- a la Ute conformada por Techint Panedile, lo que genero también chispazos.

Sin embargo, hacia el final de su mandato en 2013, Gioja gestionó un nuevo financiamiento: el crédito kuwaití de 100 millones de dólares para el Acueducto Gran Tulum. Era un crédito muy blando para la época. La gestión giogista consiguió el préstamo para la provincia y quedó para la gestión siguiente.

Uñac y el Acueducto

La gestión de Sergio Uñac amplió el proyecto del acueducto: en lugar de iniciarlo a la altura de la batería de los pozos de Zonda, prefirió extenderlo al dique Punta Negra, y para ello tomó otros 200 millones de dólares adicionales al BID.

Hoy, esa obra es un símbolo de la controversia: está judicializada por sospechas sobre la calidad de los caños (provistos por una empresa vinculada familiarmente al exgobernador), pero la provincia ya está devolviendo el crédito a 20 años.

El panorama actual, revelado por el ministro Roberto Gutiérrez en el programa Paren las Rotativas, es alarmante: San Juan debe unos 200 millones de dólares. El caso del Túnel de Zonda es el más gráfico: la provincia paga mensualmente amortización e intereses pro el crédito kuwaití por una obra inconclusa que se actualiza por inflación.  «La obra no estaría, pero los pagos sí están», sentenció el funcionario. La gestión de Orrego ya anuncio que tampoco hará el túnel de Zonda, que apenas tiene entre un 4 y 6% de avance.

El desafío de Orrego ahora con el bono de 600 millones de dólares con el que busca financiar un ambicioso plan de barrios, rutas clave y proyectos energéticos es romper con la tradición sanjuanina.