El Concejal Ramiro Fernández elevó al Concejo Deliberante de Caucete una iniciativa que promete marcar un antes y un después en la vida cotidiana de Vallecito. Se trata de un proyecto nacido en las aulas que busca, por primera vez, asignar nombres a las calles de la localidad, fusionando la planificación territorial con un profundo rescate de la identidad cultural y la historia barrial.
La propuesta, denominada “Nuestras Calles, Nuestra Identidad”, es el resultado de un minucioso trabajo de campo realizado íntegramente por los alumnos de la Escuela Nocturna Dr. Aman Rawson, Anexo Aula Satélite-Vallecito. Ante la falta de nomenclatura oficial, los estudiantes tomaron la posta y diseñaron un plan en etapas que comenzó con una investigación directa en el terreno mediante planillas de entrevistas a los vecinos y la búsqueda de un mapa base de la zona.

En la segunda fase del proyecto, los jóvenes pusieron en práctica un ejemplar ejercicio democrático. Tras recopilar la información, elaboraron un listado de posibles nombres clasificándolos en categorías como «Personajes Históricos» o «Flora Local». Posteriormente, debatieron en el aula argumentando sus elecciones y sometieron la decisión final a una votación con urna, garantizando que los nombres seleccionados fueran realmente representativos para el sentimiento de la comunidad. Como corolario creativo, diseñaron incluso los bocetos de las futuras placas identificatorias.
El trabajo no se limitó al aspecto nominal, sino que abordó la complejidad del ordenamiento urbano. En una tercera etapa, los alumnos desarrollaron un sistema de numeración lógico, estableciendo un punto de origen y el criterio de asignación de números pares e impares a cada lado de las arterias. Todo este esfuerzo quedó plasmado en un informe final que ahora descansa en el recinto legislativo, transformando una necesidad práctica en un expediente formal con todas las especificaciones técnicas necesarias.

Lo que hace histórico a este proyecto es su génesis colectiva. No solo cuenta con el respaldo de la institución educativa y sus docentes, sino que ha sido abrazado por las propias familias de Vallecito, quienes ven en esta iniciativa un acto de justicia para su identidad cotidiana. Ahora, la comunidad aguarda con expectativa el acompañamiento del Cuerpo Deliberante de Caucete para convertir el sueño de los alumnos en una realidad palpable en cada esquina.
POR IVAN PALACIO