En medio de un contexto económico complejoel consumo de carne vacuna en San Juan experimentó una fuerte caída, que supera el 30%, lo que impulsó la preferencia por otras alternativas más accesibles, como el cerdo y el pollo. Así lo confirmaron empresarios locales del rubro cárnico, quienes además analizaron el impacto de las recientes medidas económicas del Gobierno Nacional.

Claudio Silva (Frigorífico Don Iñaki) indicó a Diario La Provincia SJ: “La gente cambió sus hábitos por una cuestión monetaria”. Y agregó que actualmente “lo que más se vende es el cerdo y el pollo”. Según explicó, la diferencia de precios entre estos productos y la carne vacuna es un factor clave: “Una blanda de novillo sale $12 mil , mientras que una blanda de cerdo cuesta $6 mil . Y el cerdo es rico, sabe bien, aunque hay gente que no le gusta, se vende mucho más”.

Silva remarcó una caída del 42% en el consumo de carne: “Antes bajábamos 50 y hoy tenemos 30 o 35”.

Sobre el impacto de las medidas económicas recientes, sostuvo que “las medidas están buenas, mientras no sean electoralistas”. Agregó que “lo que está haciendo este hombre (por el presidente) es ordenar y gastar lo que tenemos, nada más. Y si baja la materia prima, como los granos, debería tender a bajar el precio del alimento”. Sin embargo, aclaró que la baja en los precios rara vez se traslada al consumidor: “Sube el dólar y todo se mueve, pero después baja el dólar y el precio se estanca. Se ponen promociones, pero al final no lo bajan”.

También hizo referencia al cambio en el comportamiento del consumidor: “Antes se maquillaba todo con la inflación. La gente busca el precio”.

En cuanto a los métodos de pago, Silva señaló que “después del día 15, la tarjeta de crédito se usa a full”, lo que evidencia el impacto de la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de financiamiento”.

Por su parte, Sebastián Parra, de Carnes Parra, sostuvo que, si bien hubo un repunte interanual del 5%, ese crecimiento es relativo considerando que “el año pasado fue el de menor consumo de los últimos 110 años”. Luego de agosto, detalló, “volvimos a notar una caída en las ventas”.

Parra señaló que a pesar de los factores económicos, la carne se mueve por oferta y demanda. “Y como hubo pocas ventas, la producción también cayó”, contó.

Sobre las exportaciones, destacó que “la quita de retenciones fue una medida acertada”. En su análisis, esto permitirá a los productores planificar con más estabilidad: “Para criar una vaca necesitamos un mínimo de dos años. Si hay proyección de ventas, se invierte en cría. Si no, la producción se mantiene estable. Y eso genera problemas cuando aumenta el consumo”.

Parra también explicó que los animales que se exportan no son los mismos que se consumen en el mercado interno, pero aclaró que la rotación y producción influyen en el stock total: “Una mayor producción estabiliza los precios ante aumentos en la demanda”.

Sobre los métodos de pago, señaló que las billeteras virtuales representan entre un 25% y un 30% de las ventas, y que en algunas épocas del mes “superan el 50%”.

Los empresarios del sector coinciden en que, si bien las medidas macroeconómicas apuntan a estabilizar la producción, el verdadero desafío está en recuperar el poder adquisitivo de las familias. En ese sentido, la reactivación del consumo interno será clave no solo para sostener el nivel de ventas, sino también para garantizar la continuidad de la cadena productiva y comercial en la provincia.

fuente: DLPSJ