Más de 26 familias de la zona de Las Casillas, en Los Médanos, departamento de Caucete, se encuentran rodeadas de agua y con sus viviendas anegadas a causa de las últimas lluvias intensas. La crecida repentina dejó a los habitantes aislados, con sus pertenencias afectadas y en medio de una situación de emergencia que reclama atención inmediata.
Las imágenes registradas por los propios residentes muestran la crudeza del panorama: caminos completamente cubiertos por el caudal descontrolado, obligando a las personas a transitar entre charcos profundos y barro, con accesos en pésimo estado. El avance del agua no encontró barreras efectivas que la contuvieran, inundando los terrenos y las viviendas de manera rápida.
Según explicaron los afectados, el origen del desastre fue el colapso de una defensa de tierra, un montículo que actuaba como contención. Esta estructura, que nunca fue reforzada pese a los pronósticos que anunciaban tormentas, cedió por completo. Sin esa protección, el agua ingresó directamente a las humildes casas tipo rancho, causando importantes pérdidas materiales y sembrando temor ante la posibilidad de que la historia se repita.
Frente a esta vulnerabilidad, la comunidad asegura haber solicitado al municipio una intervención urgente para reconstruir la defensa y restablecer la seguridad en esta zona ubicada al pie de la montaña. Los vecinos son enfáticos al señalar que, sin una barrera sólida, cada tormenta fuerte se convierte en una amenaza constante para sus familias y sus hogares.
Mientras el agua permanece acumulada en varios sectores, generando un panorama desolador y riesgos sanitarios, los habitantes de Las Casillas aguardan respuestas concretas y soluciones definitivas. La esperanza es que las autoridades actúen con celeridad para evitar que nuevas lluvias deriven, una vez más, en inundaciones y desamparo.