Una verdadera situación de desesperación se vivió en las primeras horas de la madrugada en el departamento Caucete, cuando un hombre en situación de calle perdió la vida luego de descompensarse durante una celebración familiar. El hecho ocurrió alrededor de las 02:00 en una vivienda del barrio Justo P. Castro I, donde se desarrollaba el cumpleaños de una abuela. La víctima, identificada como “Lalo” Moreta, era conocida en el barrio por acercarse frecuentemente a los domicilios para pedir comida.
De acuerdo con el relato de los testigos, Moreta había llegado hasta la casa donde se realizaba la fiesta y los dueños de la vivienda le ofrecieron un sándwich. Minutos después de ingerirlo, comenzó a mostrar signos de asfixia. Santiago García, de 26 años y propietario del domicilio, manifestó ante las autoridades que al principio creyeron que se trataba de una broma, pero al notar que el hombre continuaba con dificultades para respirar, comprendieron la gravedad del momento.
Ante la emergencia, los presentes decidieron no esperar una ambulancia y trasladaron por sus propios medios a Moreta hasta el hospital departamental. Lo ubicaron en la parte trasera de una camioneta y partieron a toda velocidad hacia el centro de salud. La preocupación crecía a medida que el hombre no mostraba mejoría durante el trayecto.
Al llegar a la guardia del hospital, el personal médico asistió de inmediato al hombre, pero lamentablemente constató que ya no presentaba signos vitales. Pese a los esfuerzos, se confirmó el fallecimiento en el lugar, sumiendo en el shock a los familiares y vecinos que lo habían auxiliado minutos antes.
Intervino en el hecho el sistema judicial, tomando conocimiento el ayudante fiscal en turno, Dr. Andrés Cerutti, y posteriormente el Dr. Facundo Romero, de Delitos Especiales, quien ordenó llevar adelante todas las medidas de rigor. El caso quedó judicializado y no se emitirá certificado de defunción hasta tanto se determine oficialmente la causa del fallecimiento, mientras la comunidad del barrio Justo P. Castro I lamenta el trágico desenlace de quien solía acercarse a sus puertas en busca de un plato de comida.