Un grave episodio ocurrido en Caucete terminó con un adolescente de 15 años internado y con una fractura de fémur. Lisandro, quien viajaba en el colectivo 341 de la Red Tulum, cayó cuando intentaba descender y, según su familia, el chofer arrancó sin escuchar los gritos de los pasajeros porque llevaba la música demasiado fuerte.

El hecho tuvo lugar el viernes al mediodía en la parada de Diagonal Sarmiento, frente al Banco San Juan. Laura Brizuela, madre del joven, relató que ambos se disponían a bajar cuando el conductor aceleró de golpe y Lisandro terminó golpeado en el suelo. “Mi hijo no llegó a bajar y el colectivero arrancó con todo. La gente gritaba para que frenara, pero no escuchaba por la música fuerte”, contó la mujer.

Tras la caída, el adolescente fue llevado al Hospital de Caucete. Allí, según denuncia la familia, una médica les indicó que no presentaba lesiones importantes. Sin embargo, ante la insistencia de su madre, fue derivado al Hospital Rawson, donde los estudios confirmaron una fractura en la zona de la cintura y la urgencia de una cirugía.

La situación se agrava porque Lisandro padece pioderma gangrenoso, una enfermedad crónica que le provoca úlceras en las piernas. “Con este accidente nos arruinaron la vida. Él ya venía luchando con sus heridas y ahora quedó sin poder moverse”, lamentó su madre.

El joven fue operado y le colocaron tres clavos, aunque deberá atravesar una recuperación larga y compleja. Su familia afirma que el chofer primero se mostró dispuesto a ayudar, pero luego dejó de responder mensajes. “Nadie se hizo cargo del daño que le hicieron a mi hijo”, expresó Laura en redes sociales.

Los familiares reclaman que tanto la empresa como el conductor asuman responsabilidades y que el hecho no quede sin respuesta. “Estamos hace tres días en el hospital y nadie apareció”, sostuvo la madre.