La comunidad de Las Talas, Caucete, alza la voz ante la peligrosa práctica de quemar basura en el cerro Pie de Palo, colindante al cementerio. La densa nube de humo resultante afecta gravemente la salud de niños, ancianos y personas con afecciones respiratorias, generando alarma entre los residentes cercanos. Esta contaminación proviene de la quema de cables para extraer cobre, causando incendios y esparciendo humo tóxico hacia las viviendas.

Mientras la planta recicladora destinada a tratar los residuos de Caucete, 25 de Mayo y 9 de Julio permanece inexplicablemente inactiva, pese a acuerdos previos, surge un grave problema alternativo. En el basural del cerro Pie de Palo, individuos dedicados a la extracción informal de metales («cirujas») queman cables, provocando focos ígneos y una contaminación que invade el barrio Las Talas, poniendo en riesgo la salud pública, especialmente de los grupos más vulnerables.

Ante la creciente denuncia vecinal por la quema de basura y cables en Pie de Palo, la intendenta Romina Rosas no se ha pronunciado. Funcionarios departamentales mencionan esfuerzos para activar la planta recicladora paralizada y atribuyen parte del problema a los «cirujas». Sin embargo, la situación se agravó durante el fin de semana, incrementando el malestar de los habitantes de Las Talas, quienes exigen una solución urgente a esta crisis ambiental y sanitaria.

La quema de cables para obtener cobre en el basural del cerro Pie de Palo, Caucete, desencadena incendios y una densa contaminación que afecta directamente a los vecinos de Las Talas, comprometiendo la salud de los más sensibles. Este conflicto se ve agravado por la inoperancia de la planta recicladora regional, que debería gestionar los residuos. Aunque el gobierno local responsabiliza a los recolectores informales y dice trabajar en la planta, la falta de declaraciones de la intendenta y el reciente empeoramiento alimentan la frustración vecinal, que demanda acciones inmediatas ante los riesgos ambientales y sanitarios.