En un giro que pone en duda su credibilidad, la intendenta de Caucete y candidata, Romina Rosas, firmó el pasado 4 de julio un acuerdo con el interventor de DECSA, Ing. Daniel Castro, mediante el cual el municipio reconocía la deuda con la empresa de energía y acordaba un plan de pago. Este documento, que ahora es objeto de controversia, establecía los términos para saldar la obligación que mantiene la comuna.
La deuda, que asciende a más de 500 millones de pesos, no es una cifra arbitraria. Su monto fue determinado tras una exhaustiva revisión técnica de las mediciones de consumo del Municipio de Caucete, proceso que fue avalado y aprobado por el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE). Durante meses, la propia intendenta había insistido en declaraciones públicas y entrevistas que no reconocía la validez de esta deuda.
Sin embargo, la situación tomó un cariz confuso cuando, luego de haber firmado el acuerdo, la jefa comunal decidió judicializar la deuda, argumentando que estaba mal formulada y negando haberla reconocido alguna vez. Esta postura choca frontalmente con la evidencia del documento firmado, que fue hecho público y en el que no solo aparece su firma, sino que además se adhiere explícitamente al plan de pago propuesto por DECSA.

Fuentes de DECSA, consultadas por este medio, confirmaron que, debido a la nueva postura de la intendenta y al marco legal actual, la empresa se verá obligada a modificar su estrategia. Adelantaron que acudirán a la justicia para exigir el cobro de los intereses por la mora desde el primer día de demora, lo que incrementará irremediablemente el monto total de la deuda. Además, el plan de pago original será revisado y probablemente se acortarán los plazos inicialmente pautados.
Frente a esta situación, tanto DECSA como el EPRE han sido enfáticos en que el monto de la deuda no está sujeto a revisión ni modificación, ya que fue técnicamente auditado y, crucialmente, reconocido en un documento firmado por la propia intendenta Romina Rosas. El caso expone una grave contradicción en el discurso de la candidata y deja en evidencia la frágil situación financiera del municipio.
POR IVAN PALACIO