Con la presencia del presidente provincial del partido, Luis Rueda, se confirmó este jueves la renovación del Comité local del Bloquismo en Caucete. En una votación unánime de los referentes, se decidió el desplazamiento de la concejal Marina Poblete de la presidencia del Comité departamental. En su lugar asume Rafael Gil, candidato respaldado por la mayoría y avalado personalmente por el propio Rueda.

Este movimiento no resulta sorpresivo para el escenario político local, ya que es el corolario de una serie de desavenencias públicas entre Poblete y la línea política de su Partico. La concejal se había negado categóricamente a seguir el lineamiento de dicho espacio con el gobierno provincial, optando en cambio por alinearse con el Partido Justicialista departamental que lidera la intendenta Romina Rosas. Recientemente, Poblete consumó esta ruptura al integrarse al nuevo bloque del PJ dentro del Concejo Deliberante.

Según pudo conocerse, las instancias de diálogo que el presidente Luis Rueda intentó establecer con la edil nunca llegaron a buen puerto. Fuentes internas indican que Poblete habría expresado de manera firme su decisión de mantener su alineación con la intendenta Rosas, por encima del lineamiento formado de su propio partido.

Sin embargo, las consecuencias para la concejal disidente podrían intensificarse en los próximos días. Fuentes de alto rango dentro del bloquismo comentaron a este medio, que el Comité local ya se encuentra redactando una nota formal para solicitar la desafiliación partidaria de Marina Poblete, un paso que marcaría su salida definitiva de la fuerza.

De concretarse esta expulsión, marcaria no solo en Caucete, sino, a nivel provincial un antecedente de desafiliación concreta, basado en desconocer el lineamiento político del propio partido, ser funcional a otro Partido polito sobre los intereses del propio partido y las reiteradas faltas en el Comité local y provincial como autoridad, entre otras causas. La situación deja al Bloquismo caucetero en un proceso de reestructuración y reafirma el control de la línea oficialista liderada por Rafael Gil y apoyado por el propio presidente de dicho partido, Luis Rueda.

POR IVAN PALACIO