El intendente de Valle Fértil, Mario Riveros, atraviesa una compleja situación con las cuentas municipales en rojo, un pesado pasivo y una interna partidaria que limitan su gestión. En busca de aliviar la presión, el mandatario peronista se reunió este miércoles con empleados municipales en la puerta del edificio comunal, con el objetivo de descomprimir el creciente malestar entre los trabajadores.
Durante el encuentro, Riveros, acompañado por su equipo, comunicó al personal de planta permanente el cronograma de pago de dos bonos comprometidos, de $80.000 y $120.000. Según informó la Municipalidad, estos beneficios se abonarán con fondos propios y se depositarán en cuatro cuotas de $50.000 durante enero, febrero, marzo y abril. La medida, calificada como un beneficio único no remunerativo, fue presentada como resultado del diálogo con los trabajadores y los gremios SUOEM y UPCN.
Sin embargo, la promesa de cumplir con estos bonos contrasta con una deuda salarial pendiente: el Ejecutivo municipal aún no ha pagado los sueldos de diciembre a la planta política. Esta contradicción expone las tensiones financieras que recorren la administración, la cual arrastra problemas económicos desde hace tiempo y implementó el año pasado un drástico plan de reestructuración.
Dicho plan, activado en mayo de 2023, incluyó una reducción del organigrama político de 38 a 27 cargos, la eliminación de puestos clave como la Jefatura de Gabinete y una fusión de áreas. Además, se estableció un congelamiento salarial por tres meses y recortes en los haberes de los funcionarios restantes, que oscilaron entre el 5% y el 20%. El propio Riveros aseguró haber reducido su sueldo en un 10%, lo que, según sus cálculos, generó un ahorro estimado de $25 millones para el municipio.
Paralelamente a la crisis económica, el intendente sostiene una interna política permanente con el exintendente y actual diputado departamental, Omar Ortiz. Este conflicto erosiona su margen de maniobra y alimenta la tensión dentro del oficialismo, complicando aún más la gobernabilidad en un contexto de recursos escasos y creciente descontento.