El proyecto minero Vicuña, desarrollado en San Juan por las compañías BHP y Lundin Mining, recibió este martes la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un paso considerado clave para el desarrollo de uno de los emprendimientos de cobre más importantes del mundo.
La novedad fue anunciada por el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien destacó que la iniciativa contempla una inversión inicial de 9.700 millones de dólares. Según las estimaciones de las empresas involucradas, esa cifra podría escalar hasta los 18.000 millones de dólares a medida que avance el proyecto.
«El Comité Evaluador aprobó hoy el ingreso al RIGI del proyecto de cobre Vicuña, en San Juan. Con una inversión inicial de USD 9.700 millones, que podría alcanzar los USD 18.000 millones, se trata del mayor proyecto minero de nuestra historia y uno de los cinco proyectos de cobre más grandes del mundo», publicó el funcionario en sus redes sociales.
Caputo agregó que el emprendimiento generará exportaciones por más de 2.600 millones de dólares anuales y más de 30.000 empleos directos e indirectos, entre las etapas de construcción, operación y servicios asociados.
El camino hasta la aprobación
La aprobación llega varios meses después de que Vicuña Argentina S.A. presentara formalmente su solicitud de adhesión al RIGI bajo la categoría PEELP (Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo). La empresa buscaba acceder a los beneficios previstos por el régimen para avanzar con el denominado Proyecto Vicuña, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la cordillera sanjuanina.
La compañía había señalado entonces que el desarrollo requería una inversión de escala excepcional y que el marco normativo ofrecido por el RIGI resultaba fundamental para garantizar previsibilidad a largo plazo. El régimen contempla incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para inversiones de gran magnitud, además de estabilidad normativa por 40 años.
En aquel momento, el CEO de Vicuña, Ron Hochstein, sostuvo que la presentación reflejaba «la magnitud de la inversión requerida y la confianza en Argentina como socio de largo plazo». También afirmó que el régimen ofrecía «un marco estable que acompaña un desarrollo responsable y beneficios económicos compartidos».
El proyecto está enfocado principalmente en la producción de cobre, aunque también contempla recursos de oro y plata. Se ubica sobre la cordillera de los Andes, en el límite entre Argentina y Chile, y es considerado uno de los descubrimientos cupríferos más relevantes de los últimos años.
San Juan, en el centro del mapa minero argentino
La aprobación de Vicuña se produce en un contexto en el que la minería se consolidó como el principal motor del RIGI. De acuerdo con datos difundidos recientemente por la Secretaría de Minería de la Nación, el sector concentra más de la mitad de los proyectos presentados dentro del régimen y representa una porción significativa de las inversiones comprometidas en todo el país.
En ese escenario, San Juan aparece como una de las provincias mejor posicionadas. La provincia ya logró la aprobación de iniciativas estratégicas como Los Azules, además de proyectos vinculados a Gualcamayo y Veladero, que en conjunto representan inversiones por más de 3.700 millones de dólares.
A esos desarrollos se suman otros grandes emprendimientos que avanzan o avanzaban en el proceso de adhesión al régimen, entre ellos El Pachón y el propio Vicuña. Solo estos dos proyectos proyectaban inversiones cercanas a los 27.500 millones de dólares, una cifra que muestra la magnitud de la cartera minera sanjuanina para los próximos años.
Con la incorporación de Vicuña al RIGI, San Juan fortalece aún más su posición como uno de los principales polos cupríferos de América Latina y como un actor clave para el crecimiento de la minería argentina.