El fiscal penal Federico Jovanovics imputó de forma provisional a una propietaria de 52 años de una carnicería de Salta, acusada del delito de suministro y almacenamiento de sustancias alimenticias peligrosas para la salud. La investigación se inició tras una denuncia de una vecina del barrio Ceferino, quien encontró restos que sospechaba pertenecían a un felino dentro de una morcilla comprada en el local.
La denunciante, tras adquirir el embutido el 28 de diciembre, consultó con un veterinario particular y con un especialista del Hospital de Mascotas Municipal. Ambos profesionales confirmaron que los restos hallados en la morcilla correspondían efectivamente a partes de un animal felino, lo que motivó la presentación formal ante la Fiscalía.
Frente a la gravedad del hecho, el fiscal Jovanovics solicitó una orden de allanamiento para el local ubicado en calle Rodrigo Pereyra al 1800, que funciona desde hace seis años bajo la promoción de «venta de embutidos». El operativo se realizó el viernes 9 de enero, con la participación conjunta del Ministerio Público Fiscal, la Municipalidad de Salta y el Gobierno provincial.
Durante el allanamiento, personal de Bromatología municipal encontró embutidos, cortes de carne y otros productos alimenticios en mal estado de conservación, sin refrigeración adecuada y en condiciones sanitarias inaceptables para la venta y el consumo. Se labró un acta por múltiples infracciones, incluida la falta de habilitación comercial y de carnet para manipulación de alimentos.
Como resultado, se dispuso el secuestro y decomiso de los productos, tomándose muestras de quesos de cerdo, chorizos y morcillas para su análisis. La investigación continúa bajo el marco del Código Alimentario Argentino, evaluándose las posibles consecuencias para la salud pública y la responsabilidad penal de la propietaria del establecimiento.