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El esquema tarifario de energía eléctrica incorporó un nuevo aumento de precio para los usuarios de mayores ingresos, comercios, industria y agricultura. Esto se debe a una quita de subsidios que implementó Nación por decreto y que elevará los precios hasta un 200%. Para el resto, que son las familias de ingresos medios y bajos, que al día de hoy perciben menos de 1.735.294,11 pesos, sólo rige la suba aprobada en enero. El nuevo incremento se verá reflejado en las facturas de abril, aunque tiene en cuenta el consumo actual. Pero, a pesar de que es el segundo cambio en el valor en lo que va del año, está pendiente al menos una modificación más en las facturas y todavía existe el riesgo de otro salto tarifario, en caso de una devaluación.

La nueva regulación nacional impactará distinto según el sector y se verá en las facturas a pagar en abril. Las familias de mayores ingresos, con sumas en conjunto de 3,5 o más canastas básicas totales, tendrán un aumento del 115%. Esto incluye tanto lo acordado por EPRE con las distribuidoras como la quita de estos subsidios nacionales. En San Juan, esto impactará en el 28,87% de los hogares, que son en total 73.310, según tiene registrada el organismo local.

Serán los sectores económicos y productivos los que tendrán las mayores subas tras esta decisión del Gobierno nacional. Según calcularon las autoridades locales, con las dos variaciones de precios, los comercios e industrias que están dentro del sistema de demandas generales tendrán subas que irán del 145 al 200%. Ese margen tiene que ver con las particularidades de cada uno de los usuarios. «Va a depender mucho de las características de consumo, de la cantidad de energía y de la potencia que consumen», detalló Roberto Ferrero, vicepresidente del EPRE.

Esto mismo impacta en las grandes demandas, aquellos productores de mayor tamaño. En este caso, las subas pendientes van entre un 120 y el 170 por ciento, según calcularon en el organismo de control. Esos valores difieren mucho, por ejemplo, entre instalaciones con maquinaria que tienen más incidencia de la potencia utilizada, que sin subsidios subió un 3.253 por ciento, como una pyme metalúrgica. Un comercio, en cambio, tiene mayor uso de energía, que se encarece un 118 por ciento. Estos porcentajes son los que encarecen cada uno de estos servicios en sí, pero su impacto en la factura es menor, lo que da como resultado las subas calculadas por las autoridades locales.

Otro grupo que tendrá subas es el sector agrícola, que utiliza energía eléctrica intensivamente para el riego, con subas del 149 por ciento en su factura (ver foto recuadro). También impactará en los costos de escuelas, clínicas y hospitales, tanto privados como públicos, porque también a estos servicios se les quitan los subsidios.

Los cambios en los que tendrán que pagar los usuarios dependen de dos factores, detalló el vicepresidente del EPRE. Por un lado, la inflación y sobre todo la devaluación del 118 por ciento implementada en diciembre elevaron los costos de las empresas. Esto fue lo que se tuvo en cuenta en la revisión tarifaria de enero, en la que aprobó una suba del 85,79 por ciento. A esto se suma la decisión que informó ayer la Secretaría de Energía de la Nación, que eliminó los subsidios a la energía y potencia a grandes consumidores y casas de mayores ingresos.

Pero queda todavía pendiente una medida más que puede impactar en el 70 por ciento restante de las familias: la implementación de una canasta energética. Si bien esta medida todavía no está definida, trascendió que la intención de la gestión nacional es determinar una cuota o cupo de uso que tendrá subsidios. No detallaron de cuánto será este techo de energía más barata, aunque sí aseguraron que tendrán en cuenta consumos especiales, como los de zona fría. Los usuarios que utilicen más electricidad pagarán ese valor restante sin ayudas económicas del Estado.

Subas progresivas
En la última revisión tarifaria, el EPRE aprobó aumentos en seis cuotas a todos los hogares, los que, en promedio, pagarán en abril $4.268 más, luego se sumarán $2.596 en mayo, $2.336 en junio, $2.266 en julio, $2.196 en agosto y $2.132 en septiembre.

Facturas más caras
A partir de febrero comenzará a verse refl ejado en las facturas los consumos más altos del año, ya que corresponden a los meses de mayor temperatura. A estos valores se sumarán las subas de abril, que corresponden a las mediciones a partir del 23 de febrero.

> Sigue el subsidio provincial al riego 

Roberto Ferrero, vicepresidente del EPRE, confirmó que el sector agrícola se verá impactado por la quita de subsidios a la energía y la potencia, pero continuarán las ayudas provinciales que hay hasta el momento. Se trata del dinero que destina la gestión local para abaratar los costos de electricidad para el riego con perforaciones de agua subterránea.

Este beneficio, que la provincia otorga para incentivar formas más eficientes del uso del agua, permite a los productores no pagar el cargo por máxima capacidad de suministro contratada durante los meses más fríos del año. El subsidio está activo durante los meses de mayo a octubre y fue una medida solicitada por los productores, ya que el encendido de las bombas encarece la producción agrícola, sobre todo quienes tienen chacras de cultivos invernales.

 

fuente: diario de cuyo

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