Sáb. Nov 26th, 2022

Es cierto que aún resta una función, pero el ciclo del Muñeco Gallardo llegó el final. La derrota con Rosario Central lo dejó sin chances de cara a la última fecha de la Liga Profesional pero a nadie le importa. El estadio Mas Monumental despidió al DT más ganador de la historia de River, su Napoleón, con todos los honores. Los hinchas, que agotaron las más de setenta mil localidades, le dedicaron un nuevo hit, al ritmo de Beso a Beso: «Che Muñeco/ hoy te quiero decir/ sos eterno, como lo de Madrid/ No te vayas, pensalo una vez más/ Te lo pide todo el Monumental….», le cantaron. Lo ovacionaron cada vez que su imagen apareció en la pantalla gigante y, a medida que pasaron los minutos, la emoción fue ganando en los cuerpos, poniendo en la gente esa sensación de piel «de gallina».

Y, tras la victoria del Central de Carlos Tevez (un viejo rival que cuando se encontró con el Muñeco le dedicó una sentidas palabras: «Sos el mejor»), llegó el momento del Muñeco, que le habló al Monumental.

Antes de tomar el micrófono, Enzo Pérez le dio una camiseta de River: «Gallardo» y el número 10 en la espalda, tenía la clásica casaca con la banda. Tardó unos segundo en poder largar las primeras palabras, invadido por la emoción, tanto que Matías Martín, que conducía el evento, decidió pasar al momento de la entrega de plaquetas. En el medio de la cancha parecían todas las copas ganas por su gestión, con la Libertadores de 2018 en el círculo central.

Después de un emotivo video, con los logros del ciclo, Juanfer Quintero leyó unas palabras de los hinchas para el Muñeco. «Querido Marcelo Gallardo, los acá presentes venimos a decirte gracias. Gracias por honrar esta tribuna y gracias por la corbata de Labruna. Gracias por ganar, gustar y golear y gracias por la popular. Gracias por formar jugadores, gracias desde todas las filiales. Gracias por tus ideales y gracias desde todos los que soñamos. Gracias desde el club que te vio nacer. Gracias por enseñarnos a creer. Gracias por el respeto por el manto sagrado…»

La palabra de Gallardo

«Sinceramente, no sé por dónde empezar. Mi vínculo con River…», arrancó y lo cortó el grito de la gente: «Gallardo es de River, de River no se va…»

«Realmente soy un privilegiado -siguió-. Jamás en mi vida soñé con vivir algo así, o si lo soñé era algo muy mío. Y estar en este momento en este lugar con un nudo en la garganta, con miedo de expresarme porque esto es demasiado, más de lo que podía tener».

La emoción y el recuerdo de su mamá

«Solo quiero agradecer, es lo único que tengo para hacer. Mi vínculo con River creo que viene de toda la vida. Tengo muchos recuerdos… en este día de la madre, quiero empezar recordando a la mujer que me dio la vida, que seguramente estará muy orgullosa, sentada en un lugar de privilegio, allá en el cielo. Feliz día a todas las madres, en su día. Yo a la mía la recuerdo con muchísimo cariño, con muchísimo amor. Era la que me esperaba cuando llegaba de cada entrenamiento, me abrazaba, me acompañaba a todos lados. Hasta el día que se fue, se sentaba en la platea y me esperaba en el vestuario para darme un abrazo. Así que, gracias vieja, en algún lugar del cielo donde estés, por haberme dado la vida».

«Gracias a mi familia, que me sostuvo durante todo este tiempo. Gracias a todo mi equipo de trabajo, los valoro, los respeto y los quiero. Han sido parte de mi cuerpo,durante este tiempo. Gracias a los jugadores, han paso muchísimos durante este tiempo, son los verdaderos protagonistas… no tengo más que palabras de agradecimiento para cada jugador que vistió esta camiseta y se entregó al máximo en cada entrenamiento».

River, su escuela de vida

«River me ha enseñado una forma de vivir, una forma de ser, de respetar. Nos ha tocado ganar cosas hermosas, imborrables. Pero también nos ha tocado perder y en la derrota me he sentido más orgulloso. La vida tiene eso que te da enseñanza, que te permite ser humano para equivocarte, te da más fuerza par seguir. Y nosotros hemos sido eso en este tiempo, un equipo e trabajo, una gran familia, una familia en serio, una familia que se desvivía por vivir cada momento. Y eso es increíble, lo más lindo que me llevo, el abrazo con cada uno de los jugadores».

A Francescoli

«Gracias a la dirigencia, a su presidente, porque me han acompañado y respaldado. En ocho años y medio estuvieron siempre a mi lado. Gracias a Enzo Francescoli…», dijo el Muñeco y el estadio explotó. «… por ser la persona que confió y me acompañó de una manera increíble, sin egos, disfrutando los triunfos como propios y eso no se encuentra en cualquier lado».

A la gente

«Gracias a ustedes que desde hace más de ocho años que me hacen sentir de una manera especial. Gracias por cada homenaje al entrar a este campo, a este estadio. Gracias por brindarme su corazón, los voy a extraña mucho. Mi vínculo, como dije en otro momento, no es de un año de contrato, dos, tres u ocho, como han pasado. Mi vínculo con River es de toda al vida. Gracias de todo corazón, los quiero y ya nos volveremos a ver en esta vida».