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Energía San Juan y Decsa presentaron sus propuestas para las subas de tarifas en 2024 en la audiencia de revisión de ayer, a lo que el EPRE (Ente Provincial Regulador de la Electricidad) respondió con una alternativa con un valor menor, atento a la crisis económica en el país. Con esto en la mano, la definición queda en manos del directorio de la entidad pública, que el próximo 23 de enero tendrá una respuesta oficial. Pero, teniendo en cuenta que excepto las empresas todos los participantes apoyaron la alternativa de los técnicos oficiales, todo indica que la suba en la tarifa de los sanjuaninos será del 85,79% en lugar del 130,18% que pidieron las distribuidoras. Además, incorporaron dos medidas para aliviar los bolsillos de los usuarios: compensarán parte del aumento de costos con el fondo de contención tarifaria y las subas serán en etapas, empezando en abril.

Las dos distribuidoras que operan en San Juan presentaron cuánto querían aumentar el costo de la factura de energía durante los primeros 6 meses del año. Energía San Juan pidió una suba del 130,18%, argumentando los costos operativos que subieron, la perspectiva de cuánto se encarecerá brindar el servicio y sus necesidades de mantener rentabilidad. Decsa, que brinda servicio en Caucete, coincidió con estos valores.

Pero a pesar de estas pretensiones, los técnicos del EPRE tenían un cálculo distinto de cuánto podía llegar a subir. El encargado de mostrar los valores fue el vicepresidente del ente, Roberto Ferrero, quien habló con DIARIO DE CUYO y explicó que el objetivo de los cálculos era «mantener la sustentabilidad de la distribuidora, cuidando los intereses de los usuarios». Con estos objetivos, los técnicos llegaron a ese 85,79%, ya que calcularon las subas con otros índices, no implementaron un costo extra por ganancias que pedía la empresa y sumaron una compensación a las subas que hubo en 2023 por la crisis económica.

Este último punto fue clave, ya que en el acuerdo que firmaron en octubre pasado, Energía San Juan y el EPRE calcularon costos, pero luego estos se vieron superados ampliamente por la inflación y la última devaluación. Esta diferencia fueron 2.109 millones de pesos en los que cayó la recaudación de la distribuidora y que ahora querían sumar a la tarifa 2024. A cambio, el ente estatal ofreció compensar ese dinero con el fondo de contención tarifaria, que se conforma con las multas que pagan las empresas. En condiciones normales, este dinero se usaría para bajar las tarifas, pero ante la aceleración de la inflación, alcanzará para reducir el aumento pendiente.

El otro punto que propusieron los técnicos fue no implementar la suba de una sola vez, como se hace habitualmente. En cambio, lo harán en seis etapas, para que acompañe a los salarios de los usuarios. El total del incremento será de 15.796 pesos, impactará primero en el mes de abril, con una suba de 4.268 pesos y luego se le sumarán montos de más de 2.100 pesos todos los meses hasta septiembre, cuando habrá otra revisión (ver detalle en la infografía). Desde la institución lo calcularon en montos de dinero y no porcentaje para los usuarios residenciales porque para todos impactará igual. Es que las diferencias entre quienes tienen más subsidios o no se definirán en Nación.

Si bien este sistema está sujeto a la última decisión, todo apunta a que será el que quede firme a partir del 23 de enero. A su vez, las partes revisarán los valores todos los meses, ya que si hay un salto de inflación u otra devaluación, pueden convocar a una nueva audiencia.

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