Sáb. May 8th, 2021

Que preparaba un biberón con leche para su bebé de 4 meses. Que en eso se le perdió de vista su nena de 1 año y 10 meses que comía parte de una banana y jugaba con un perrito. Que al salir notó que la niña flotaba en un reservorio de agua y se metió a sacarla. Que al parecer la nena cayó por seguir al animal. En esa parte de la versión que la joven en principio dio a conocer a algunos de sus familiares y a la Policía, su pareja y padre de la beba aparece ocupado en un trabajo doméstico.

Sin embargo a la luz del sentido común y la lógica, un hecho fundamental no encajaba con ese relato: cuando los policías y personal del hospital de Caucete tomaron contacto con la criatura no le notaron el cabello mojado ni tampoco su ropa, informaron conocidos de la familia y confirmaron fuentes policiales.

Los médicos también habrían aportado información fundamental a los pesquisas para dudar de la versión de la joven madre.

Y entonces la sospecha quedó instalada: ¿la nena fue víctima de algún ataque que pretendió enmascararse con un supuesto accidente doméstico?

Eso es lo que pretenden esclarecer los policías de la seccional 9na de Caucete, donde ayer se negaron a dar cualquier información sobre el hecho.

Todo habría ocurrido sobre las 19 del sábado en una finca de la calle San Isidro al Sur de la Ruta 20, en Caucete. Allí les prestan una precaria casa para vivir a la joven madre y al padre de sus dos pequeños hijos.

La joven tiene además otros dos nenes de otra relación (un varón y una nena) que viven con su abuela materna, a quien un juez le dio la tenencia de los niños luego de que la mujer denunciara un presunto abuso sexual contra el varoncito a manos de la actual pareja de su hija, indicaron voceros del caso.

Ese dato no es menor para los investigadores del caso, que ahora esperan los resultados de numerosas diligencias probatorias para establecer si la nena fue víctima o no de un accidente doméstico.

Ayer, el estado de salud de la nena era estable, pero seguía internada en el hospital de niños. «Abre los ojitos y mueve sus dedos, pero sigue grave», precisaron fuentes ligadas al caso.

La duda surgió porque la nena, de 1 año y 10 meses, no tenía ni el cabello ni la ropa mojada. ¿Fue víctima de un ataque?

Las claves

La primera duda

La duda para los investigadores policiales surgió porque no era lógico que la beba hubiera sido rescatada de un reservorio con agua y no tuviera ni el cabello ni nada mojado.

Caso hermético

A pesar de que la versión de la joven no encaje con la lógica de los hechos, los pesquisas esperan el resultado de varias pruebas para que un juez resuelva si cabe o no alguna detención.

Diario de Cuyo