Vie. Jun 2nd, 2023

Yair Gustavo Morán (22) lloró cuando escuchó de boca de la fiscal Daniela Pringles y el ayudante fiscal Francisco Nicolía (UFI Cavig) que debe ir a la cárcel de Chimbas, ya condenado a 2 años y 6 meses, por los tormentos que le hizo padecer a esa jovencita de 17 años con la que mantuvo un noviazgo de 8 meses, que concluyó en marzo pasado, por ser «celoso, controlador, posesivo y violento». De esta última actitud dio muestras sobradas en dos episodios: el 13 de marzo pasado en la tarde. Y entre las noche del lunes y la mañana del último martes, cuando la mantuvo cautiva casi 13 horas, lapso en la que le cortó un brazo con un trozo del teléfono que le rompió y hasta la mordió.

EL FINAL

La relación entre ambos jóvenes concluyó el 13 de marzo último. Ese día, él la esperó a la salida del colegio y le hizo un escándalo porque ella le había puesto un «me gusta» en Facebook a un posteo de un amigo de él. Por eso forcejeó para quitarle el teléfono y la agarró de las muñecas hasta hacerla llorar porque ella no se lo quiso dar ni desbloqueárselo. Aquel día el joven se fue con el aparato de ella, que fue «rescatada» por un colectivero que la llevó hasta la Seccional 9na. Ese episodio terminó con la relación, originó una denuncia de la madre de la chica y la prohibición de un juez para acercársele o contactarla por dos meses.

Justamente hoy, viernes, Morán iba a tener que sentarse ante un juez para empezar a defenderse por los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo que mantuvo con la chica y haberle hurtado el teléfono, pero en el medio desobedeció esa orden y cruzó la línea hasta límites que hicieron temer lo peor. El último lunes, sobre las 20, Morán supo que su exnovia se había ido a hacer un tatuaje cerca de su casa. Al salir, llegó en bicicleta, increpó a su amiga y a ella, particularmente, por «no haberle pedido permiso» para tatuarse. Y otra vez insistió en revisar su teléfono. Hubo un forcejeo y gritos, hasta que se la llevó a la fuerza hasta su casa, donde la hizo entrar, cerró con llave y como ella seguía negándose a desbloquear el aparato, la agarró de los pelos, la hizo golpear con la cabeza contra el piso y rompió el aparato. Uno de esos trozos le sirvió para provocarle un corte en el dedo meñique y otro en el antebrazo derecho, que obligó a que él y su hermana la llevaran al hospital de Caucete, donde intentaron cerrar la herida con «La Gotita».

Esa noche, la jovencita pudo pedirle un teléfono a la madre de Morán y, por Facebook, pidió ayuda a su mamá y a su amiga. Al ver que las cosas se complicaban, la madre del acusado le pidió que se fuera y por esa razón fue que sacó a la fuerza en un remís a la chica y se la llevó a la casa de un amigo en el barrio 27 de Septiembre, en 25 de Mayo, donde la menor fue encontrada por la Policía al otro día a las 9 de la mañana.

Cuando un médico revisó a la chica, decidió que debían mandarla al hospital Rawson para suturar la herida (le hicieron 6 puntos). El profesional que examinó a la niña también descubrió que había sido mordida en el rostro.

Ayer, Fiscalía pidió al juez, Javier Figuerola, acumular ambas causas y también le planteó homologar el acuerdo de juicio abreviado que alcanzó con el imputado y su defensor, Julián Gil, por seis delitos: dos casos de lesiones leves agravadas por la relación de pareja que mantuvieron; privación ilegítima de la libertad agravada por la violencia ejercida; hurto y daño del teléfono. Y haber desobedecido una orden judicial. Cuando quede firme el fallo pasará al Penal de Chimbas.

«Sufre un retraso mental»

Durante la audiencia de ayer, el defensor de Yair Gustavo Morán, Julián Gil, aseguró que su cliente tiene un carnet que certifica su discapacidad. El propio imputado precisó ante el juez Javier Figuerola que sufre un retraso mental, considerado leve por los investigadores, pues le permite comprender cuándo un hecho es criminal y cuándo no, y dirigir sus acciones, dijeron fuentes judiciales.

La causas por las que fue condenado ayer, son las más graves que le atribuyen a este joven, que en su historial registra denuncias e ingresos en la Policía por tentativa de robo, amenazas, robo, un pedido de captura por daño y otras contravenciones en la Justicia de Faltas, varias de ellas supuestamente cometidas cuando era menor de edad y que, el paso del tiempo, es probable que hayan prescripto, indicaron fuentes judiciales.

 

fuente: diario de cuyo